Valverde del Camino (Huelva), 2 de abril.
Toros de Albarreal.
Salvador Cortés, oreja y oreja.
Oliva Soto, oreja tras aviso y dos orejas.
Mario Sotos, ovación y oreja.
Pepe Ruciero
Con su primero, falto de fuerzas y con clase, Salvador Cortés instrumentó muletazos de largo trazo, con buen sabor y temple.
Con su segundo, faena medida y a media altura ante la endeblez de su oponente.
Oliva Soto dejó un buen recibo capotero con un destacable quite por verónicas. Con la muleta surgió la inspiración artística que este torero atesora. Por ambos pitones realizó faenas de enjundia, cargadas de toreo cadencioso. Con el quinto, tras brindar a Ruiz Miguel, ejecutó unos derechazos largos llenos de transmisión y remató su trasteo con una estocada fulminante.
Mario Soto se encontró con un primer toro complicado que de saludo capotero ya le dio un susto al recibirlo de rodillas. Con la muleta estuvo voluntarioso frente a las embestidas peligrosas de su oponente. Con su segundo bis puso voluntad y ganas por ambos pitones.









