La plaza de Belagua celebra su XXV aniversario

Hoy, día 28 de diciembre, se cumplen XXV años de la inauguración de la plaza de toros de Belagua, sita en el campus universitario de Pamplona. El festejo de apertura consistió en un festival taurino, en el que actuaron los universitarios y aspirantes a toreros Aurelio Vázquez Lecherito y Quique Pufat Pufito. Como sobresaliente intervino el coletudo baturro Cristóbal Santa Cruz Niño de la Pilarica, quien se mostró oportuno en quites. Se lidiaron para esta efemérides ejemplares de la acreditada ganadería del Conde de Cruz Prados, de Chamberi, con divisa oro y grana. Sus astados estuvieron bien presentados, si bien dieron un juego desigual.

Presidió el festejo el ilustre jurista Javier Sanz Fernández, quien se mostró excesivamente reglamentista y muy cicatero a la hora de la concesión de trofeos. Por ello, los dos actuantes no tocaron pelo y tuvieron que conformarse con saludar sendas ovaciones desde el tercio, a pesar de que el respetable pidió con entusiasmo que les fuesen otorgadas las orejas  de sus oponentes. Y es que, según la crónica que firmó el día siguiente en las páginas de El pensamiento navarro el recordado Antonio Coronado Millán,  ambos espadas “torearon con el valor de los que no tienen arte, y el arte de los que no tienen valor, realizando trasteos en los que firmaron pases de todas las marcas. Y además exhibieron un contundente manejo de las armas toricidas, despenando a sus antagonistas de sendas estocadas hasta los gavilanes.”

Entre las cuadrillas lidió con mente clara el subalterno catalán Carlos Canals Niño de los Peines.

En el capítulo de incidencias, tal como reflejaba el crítico Emilio García en su sección taurina del Diario de Navarra, los banderilleros Pedro Medina El Moro, de La Línea de la Concepción y Manolo Sáez Despejadillo, de Albacete, fueron atendidos en la enfermería del coso de sendos ataques de pánico irresistible que, según el parte médico emitido por el cirujano jefe de la plaza, el reputado forense leonés José Manuel Serrano, les impidió continuar la lidia. Como el citado Serrano, a su condición de cirujano, unía la de Comisario de Policía, una vez les dio el alta procedió a ingresarlos en el calabozo más próximo, después de tomarles sus datos, incluidos los de la fecha de nacimiento y onomástica.

Y también se hacía eco Emilio García del curioso hecho de que para el arrastre de los bicornes, en lugar de utilizar caballos y rocines, se contase con dos recios mocetones cuyos patronímicos eran Juanjín Morán y Cojóbar, quienes cargaron sobre sus espaldas a los novillos sin aparente esfuerzo.

El rutilante empresario vallisoletano Carlos Zúñiga ha ofrecido un jugoso contrato a los citados novilleros, con la  posibilidad de que reaparezcan por un día en la próxima feria de Begoña de Gijón, para conmemorar tan destacado aniversario.

Nacido en Valencia en 1959.

En la actualidad es redactor en los portales Avance Taurino y Tauroimagenplus, así como en la revista de la Unión de Federaciones Taurinas de España (UFTAE) y colabora en el programa de radio “Toros con El Soro” de Intereconomía Radio y El Remolino de Ocho TV.

Desde septiembre 2019 dirige el programa de Tendido 1 en Play Radio 107.7 FM.