Un grupo de aficionados se reunió ayer para homenajear de manera póstuma al gran aficionado a nuestra Fiesta Nacional, Francisco Domínguez Serrano, Paco Domínguez para los íntimos, fallecido a causa de un cáncer de pulmón el pasado día 3 de diciembre.
Adiós a un amigo
Dominguez, cuya afición llegó de la mano de su padre, de profesión carnicero y quien durante muchos años estuvo vinculado comercialmente a los distintos empresarios de nuestra plaza de toros, se distinguió siempre por su bonhomía, sencillez, simpatía, seriedad en su trato y amistad con sus innumerables amigos.
En los últimos años ejerció además como colaborador de los distintos empresarios para facilitar a los medios de comunicación los pormenores del resultado de los sorteos y el listado de la composición de cuadrillas, así como de los toros a lidiar.
En este acto estuvieron también presentes sus dos hijas Begoña y María José y su vecina Marga Ocheda. Tanto Begoña como María José son quienes durante los últimos días de su existencia prodigaron a su querido padre su amor filial y toda suerte de cuidados en tan delicado trance…
Descanse en Paz, Paco Domínguez. Que Dios te guarde. Laus Deo.









