Iceta, antitaurino como dictan las normas (progresistas)

En esas entrevistas que hacen los medios pro gubernamentales, a modo de “masaje” (término que habitualmente utiliza en sus comentarios televisivos mi admirado Ferrán Monegal) a los ministros socialistas, le tocó en esta ocasión ayer lunes al de Cultura Miquel Iceta. Ninguna pregunta comprometida, ni repregunta, para que el representante del poder se luzca, y presuma de sus “logros” y “heroicidades progresistas”. El titular de El Periódico de Catalunya, y también reproducido en portada, no puede ser más significativo “Miquel Iceta: “El Bono Cultural Joven incluirá los videojuegos, y no incluirá toros”. Lo taurino “siempre vende”. Ladran, luego cabalgamos…

    

José R. Palomar

Yendo a la pregunta concreta, dentro de las dos páginas dedicas al ministro, y aludiendo a la singular creación del Bono Cultural de 400 euros para los jóvenes que los socialistas se sacaron de la manga, curiosamente para quienes cumplieran los 18 años (justo la edad de ir a votar por vez primera), reza así:

¿A los toros? (refiriéndose al Bono Cultural).

No. Ni toros, ni diseño, ni moda, ni gastronomía. Afortunadamente, la noción de cultura es muy amplia y muy personal. Lo que hemos hecho es utilizar las cuentas de la cultura que elabora cada año el Ministerio, en colaboración con el Instituto Nacional de Estadística. Lo que allí se contempla como cultura, es por regla general lo que el Bono Cultural Joven va a cubrir.

No vamos a entrar en el terreno del diseño, la moda, o la gastronomía. Vamos al tema que nos ocupa: los toros. Iceta, como “buen progresista”, reniega de la innegable carga cultural que conlleva la Fiesta, pues su propio Ministerio lo consideró en el 2013 Bien de Interés Cultural. No sea que se le molesten los animalistas (por lo general poco cultos), ni sus socios podemitas (que aprovechan cualquier disyuntiva para cargarse el espectáculo taurino).

Los socialistas siempre han sido ambiguos respecto a los toros. El “picador cordobés” (así lo bautizó El Mundo) José Montilla, cuando era presidente de la Generalitat, traicionó a la que poco antes era unas de sus aficiones preferidas. Y se ausentó del hemiciclo cuando se votó la prohibición de la Fiesta en el Parlament de Cataluña. Los socialistas catalanes tuvieron libertad de voto finalmente, y muchos de ellos traicionaron a sus votantes.

Listos

De nada sirve, como dicen algunos “listos” que escriben en la prensa, y “siempre han votado socialismo”, que algunos miembros anteriores del Gobierno- Carmen Calvo, José Luis Ábalos– sean aficionados. A la hora de la verdad hacen mutis por el foro, y “si te visto (al seguidor de la Fiesta) no me acuerdo”…

El señor Iceta (que ha coqueteado con los independentistas catalanes), fue Ministro de Administración Territorial. Ahora lo es de Cultura, como podrían haberlo nombrado de Consumo (por los servicios prestados). Y no va a darnos lecciones de lo que es o no cultura. Como dice mi amigo periodista Alarcón, “la Tauromaquia está reconocida por la Ley como Patrimonio cultural, y como tal debe ser fomentada, también en la juventud, como se hace con otras manifestaciones culturales. No hacerlo, está muy cerca de la prevaricación…”.Si el Ministro se diera una vuelta por las plazas de toros (especialmente allí donde existe tradición taurina) se daría cuenta de que mucho jóvenes pueblan sus tendidos. Y si no lo hacen, es en muchas ocasiones debido a los altos precios, que los empresarios no han puesto coto. A otros simplemente no les gusta el espectáculo, y los hay que han sido convenientemente aleccionados por los medios de comunicación, que de modo general ignoran la Fiesta. Y si la mencionan, suele ser para incidir en lo negativo, en una cogida, en la desgracia…

¡Ah!, y del conocimiento que tienen de la cultura estos políticos, que desde que salieron de la universidad (los que han ido) han vivido del erario público (porque difícilmente podrían dedicarse a otra cosa), da fe que para elaborar el criterio de las ayudas, tengan que recurrir al INE…En la entrevista, el Ministro carece de asomo de autocrítica, y obviando las verdaderas causas de que el epicentro cultural se haya trasladado de la arrasada Cataluña (a lo que han contribuido los socialistas con su ambigüedad), a Madrid. Sólo coincido con el “bailongo Iceta”, en que sus artistas preferidos de la música sean Gloria Gaynor y Dona Summer. ¡Aunque nos acusen de “carrozas”, Miquel !…