Estan matando a los toros con dardos, cargándolos con retroexcavadoras y llevándolos a quemar por una cuestión administrativa.
Desde la “Associació de Criadors de Brau de les Terres de l’Ebre” se quiere condenar lo que está ocurriendo estos días en la ganadería La Rebomba. Como entidad sin ánimo de lucro, constituida por los ganaderos de bravo catalanes que aún existen, conocedores de la importancia de mantener la genética del toro bravo que pasta a orillas del Ebro, alzan la voz contra el atropello que se está cometiendo en Alfajarín en estas fechas tan señaladas.
No entienden como una joya genética de tal envergadura no se puede preservar; no entienden la pasividad de los medios de comunicación ante el ataque a nuestro patrimonio; no entienden como no se procede al acrotalamiento y saneamiento de la vacada, una de las mas importantes de aquella cuenca fluvial por ser cuna y madre de muchas otras; y, por último, no entienden la forma de proceder pues, en el supuesto caso que hubiera que sacrificar la vacada, les parece inmoral que no se sacrifique en un matadero y se reparta la carne en comedores sociales pues, cuatrocientos animales dan de comer a mucha gente.
En mundo del toro, a veces lleno de personalismos, egos y demás miserias de la condición humana, se quiere romper una lanza en pro de esta sangre, por ser un valor patrimonial no sólo de Aragón sino de toda nuestra cuenca fluvial.
Desde esta asociación se hace un llamamiento para evitar lo que sería una catástrofe:
“Queremos prestar nuestra ayuda ya sea cómo mediadores o bien ayudando en las tareas de campo con el fin de salvar los animales.
En la noche mas fría, en el día mas oscuro para la vacada descendiente del Marqués de Carriquirri rogamos, por enésima vez, que se busque una solución que no ponga fin a una parte de nuestra historia, a un pedazo de nuestro mundo”.









