La población gerundense de Vidreres decidió por referéndum mantener los correbous.
Gerona.- J. R. Palomar.
A veces uno de los recursos de la democracia, como es un referéndum, puede ser incluso beneficioso para la Fiesta. En este caso hablamos de los correbous, que habían provocado mucha polémica en la población gerundense de Vidreres (en la comarca de la Selva), porque los celebrados en 2019 un toro saltó la valla, se escapó, e hirió a una veintena de ciudadanos. El alcalde Jordi Camps, del partido independentista Junts per Cat, decidió someter a referéndum esta peculiar fiesta. ERC ha sido el partido portavoz a favor de la supresión.
Y la población acudió a votar anteayer sábado con la respuesta a esta pregunta: “¿Quieres correbous en Vidreres”?. Pudieron votar 6.500 personas mayores de 16 años empadronados en dicha población. Y el resultado fue favorable a que sigan: 901 votos a favor (que supone un 53¨5% del censo) y 772 en contra (45¨8%). De un censo de 6.989 habitantes, acudieron a la consulta 1.685 (el 80% de la población, aproximadamente). Los correbous gozan de una tradición de 35 años de existencia en este pueblo, que se convierte en el único “superviviente” de Gerona, puesto que han ido desapareciendo los últimos que existían en Roses, Olot- de gran tradición- y Torroella de Montgrí.
El edil Camps votó a favor del sí, consciente de que el espectáculo es una de las señas de identidad en las fiestas de Vidreres. El referéndum tenía que haberse celebrado el 15 de Marzo del año pasado, pero la pandemia dio al traste con la votación prevista. El referéndum fue ampliamente difundido a través de las redes, así como por megafonía, en el pueblo gerundense. La entidad “Correbous Vidreres Associació” ha hecho campaña durante las últimas semanas a favor del “SÍ”, reivindicando el hecho de que “en este municipio no se celebran celebraciones que comporten sufrimiento animal”.









