El Juli y Manzanares salen a hombros en Alicante ante una desigual corrida de Garcigrande y Domingo Hernández.
Alicante, 24 de junio.
Primera de Feria en Homenaje al Maestro Manzanares en su 50 Aniversario de Alternativa.
Lleno de “No hay billetes”. 4.000 personas, en cumplimiento de la legislación vigente.
Toros de Garcigrande y Domingo Hernández (primero y cuarto), manejables, en conjunto. El cuarto, Compositor-9, fue premiado con la vuelta al ruedo.
Julián López “El Juli” (de verde botella y plata), ovación tras aviso, oreja y oreja.
José María Manzanares (de canela y oro -vestido que lució su padre en 2005 en Algeciras), oreja, dos orejas y oreja.
Miguel de Clara
Fotos: Verónica Soriano
Sonó el “Himno de Alicante” durante el paseíllo y la emoción llegó a los tendidos. Recibieron Jose Mari Manzanares y sus hermanos un cuadro con teselas de la Explanada, que le entregó el alcalde Luis Barcala, y aumentó el apego a la familia Manzanares. Se emocionó el torero y emocionó.
Todo ocurrió hasta que saltó a la arena Arrebato-72. A partir de ahí, se diluyó la emoción. Los toros de Garcigrande y Domingo Hernández no se prestaron, a pesar de que El Juli y Manzanares les cortaron siete orejas, y Compositor-9 fue premiado con la vuelta al ruedo.
Templó “El Juli” las humilladas embestidas de Arrebato-72. Éstas, sin embargo, se sucedían carentes de transmisión. Anduvo fácil el torero madrileño porque la clase del de Domingo Hernández no se completó con la casta. Sin acierto con el acero.
A su segundo, Cañí-208, también le faltó entrega. Huérfano, en este caso, de humillación. “El Juli” lo ligó con la muleta. Eso sí, metido entre los pitones para provocar la renuente embestida y la conexión con los espectadores. Estocada desprendida y trasera
Medias arrancadas prodigó Cantante-197. Dentro de él sí había una veta de casta que encontró “El Juli” para, sin quitarle la muleta de la cara, y en la corta distancia, ligarlo por ambos pitones. Media estocada y descabello para su segunda oreja.
Manzanares se las vio, en primer lugar, con el manso y deslucido Boticario-190, al que recibió con una inusual larga cambiada. El toro, en sus descompuestas embestidas, arrolló a Domingo Siro en banderillas, sin consecuencias. Un cambio de mano destacó en una faena de muleta en la que todo lo puso el torero para evitar las huidas del astado. Estocada y oreja.
Compositor-9 no humilló en el capote. Tampoco se empleó en el caballo. Comenzó sin entrega el último tercio hasta que la poderosa muleta de Manzanares lo imantó. Estocada trasera, en la suerte de recibir. Dos orejas y vuelta al ruedo al toro. Pues eso último… Cosas veredes.
El que cerró plaza, Congresista-202, también estuvo ayuno de clase. Había que porfiar con él hasta conseguir empaparlo de muleta. Lo logró Manzanares. Esta vez, con mayor empaque en un profundo toreo al natural. Estocada trasera de efecto contundente.












