Ahora su objetivo es organizar una feria para el Día de la Comunidad Valenciana.
Tras conocerse la decisión de la empresa de Simón Casas de no celebrar la feria de julio de Valencia, el empresario francés ha declarado que “No se dan las condiciones mínimas para organizar festejos taurinos Casas aduce que no se dan las con las 4.000 personas, como máximo, que permiten las autoridades sanitarias. La plaza de toros de Valencia afora unas 11.000 personas, por lo que con menos del 50% hace inviable la organización de la Feria de Julio. Con 4.000 personas autorizadas es imposible montar carteles buenos en una plaza de primera con las obligaciones jurídicas y económicas de un contrato público. De esas 4.000 localidades que se podrían poner a la venta que hay que descontar unas 700 entre invitaciones y personal de plaza, por lo que solo se pondrían poner a la venta unas 3.000. Ni con televisión, si la hubiera, se podría organizar la Feria”. Además, pone ejemplos similares a los de Valencia, como Sevilla, Pamplona, Zaragoza o Bilbao, donde los gastos de producción, al ser cosos de primera, son prohibitivos con menos del 50% de aforo.
Casas matiza que en caso de permitirse un mayor aforo dentro de unos días, tampoco anunciaría la feria al no haber tiempo material para su organización.
Suspendida definitivamente la Feria de Julio, Simón Casas sí anuncia el deseo de poder dar toros en Valencia, “Una feria importante”, dice, en torno a la celebración del 9 de Octubre, Día de la Comunitat Valenciana.
Según fuentes de la Diputación de Valencia, este comunicado de Simón Casas les ha pillado por sorpresa. Es más, con anterioridad a este escrito, Casas envió otro en el que reclamaba a la corporación valenciana una indemnización de 250.000 euros por las pérdidas ocasionadas con motivo de la suspensión de las Fallas de 2020. En este caso, la reclamación ha pasado a los servicios jurídicos de la Diputación para su estudio y resolución.









