En una terna integrada por Joselito, Mariano Tomás y Martín Arranz.
El ampllsímo salón de actos de la Universidad Católica San Vicente Mártir de Valencia, fue insuficiente para albergar a los cientos de aficionados que se congregaron para asistir a un acto organizado por Asabaf (Asociación de abonados y aficionados de Valencia), en la que participaron el matador de toros, José Miguel Arroyo “Joselito”, el magistrado Mariano Tomás Benítez y el apoderado y hombre de negocios taurinos, Enrique Martín Arranz, encargados de debatir el tema “Las tauromaquias y su evolución”.
El acto estuvo presentado y moderado por el secretario de Asabaf, el doctor Rafael Roca, quien trazó una minuciosa e impecable semblanza de los componentes de la mesa.
Seguidamente Rafael Roca abordó directamente el tema aludido en sendas alusiones a los tres invitados.
Mariano Tomás, hizo una vez más gala de su sabiduría taurina y se refirió a los distintos siglos en los que la fiesta de los toros fue implantándose en España, Se refirió a Joaquín Rodríguez “Costillares”, como uno de los pioneros en la tauromaquia de a pie, relevando a la llamada nobleza, que era la encargada en aquellos tiempos de alancear los toros.
El magistrado hizo referencia asimismo a otros diestros como Pedro Romero y Pepe Hillo a los que calificó como toreros de época por su aportación al arte de torear. Destacó la importancia de los picadores en aquella época en la que los hombres de a caballo eran anunciados con caracteres más grandes que los espadas, así como que eran remunerados con mayor generosidad.
Tomás se refirió igualmente a la aportación a la Fiesta de Francisco Montes “Paquiro” de “El Guerra” y de la primera competencia entre Lagartjo y Frascuelo. Por ultimo destacó la gran importancia que en la historia del toreo moderno tuvieron las décadas de los años 50, 60 y 70/80. del siglo pasado. En opinión de Mariano Tomás no había que confundir a toreros importantes con toreros de época, que eran estos últimos, los que habían hecho alguna aportación a la llamada Fiesta Nacional.
A continuación, Joselito mostró su decepción y desencanto, siempre en clave de humor y con el mejor estilo, al comprobar que tras 17 años en activo, participando en las mejores ferias de todo el mundo y en los mejores carteles, según la teoría de Tomás, él no era considerado como torero de época.
Acto seguido el magistrado, que se declaró acérrimo Joselista, matizó sus palabras y aclaró los conceptos de torero importante y torero de época.
Por su parte, llegado su turno, Enrique Martín Arranz, a quien Joselito en todas las ocasiones se refirió a él llamándole mi padre, instó de manera directa y severa a que Mariano Tomás se prodigase más escribiendo sus “toreajes”. Una persona como Mariano Tomás, con su talento, sabiduría y conocimientos profundos de la fiesta de los toros está obligada a seguir mi recomendación.
En su intervención Martín Arranz, refirió muchas de sus experiencias con la mayoría de las personas que componen el mundo de los toros. Ganaderos, empresarios, apoderados, y toreros, que fueron muy celebradas por el numeroso auditorio.
El acto finalizó con un animado coloquio, en el que participaron varios asistentes y en el que se formularon diversas cuestiones, que en todo momento fueron contestadas por los componentes de la mesa.
La reunión que duró más de dos horas, se hizo corta para todos.









