Entre la nueva hornada de rejoneadores portugueses llegados a España, figura con nombre y méritos propios Ana Rita Dos Santos Costa, en los carteles simplemente Ana Rita. Nacida en Vila Franca de Xira, ciudad lusitana de gran tradición taurina, el 22 de marzo de 1989, su afición por la tauromaquia nació de manera espontánea. Viendo toros en su ciudad y pueblos del entorno. Y así, sin antecedentes taurinos en la familia, se forjó una afición que acabó por hacerse realidad en el sueño de ser rejoneadora. En la Meca del Arte de Marialva, nació para el toreo en general Ana Rita.
Vicente Sobrino
Sus éxitos en España, desde que debutó allá por 2011, son bien conocidos, “todos los años tengo éxitos importantes en España, muchas puertas grandes abiertas”. Sin embargo esos triunfos no tienen la repercusión que deberían, pues desde su irrupción en ruedos españoles aún no ha conseguido hacer el paseíllo en plazas de primera. Extraña situación, que Ana Rita tampoco sabe cómo justificar, “no sé lo que pasa, pero siento que me están parando, que me cierran puertas y no me dejan entrar de ninguna manera en las grandes plazas”. ¿Alguna “mano negra” por el camino?: “triunfo todos los años, todas las tardes, para que me llegue esa oportunidad. Creo que me lo merezco pero está muy difícil”. Siempre es complicado hablar de vetos, pero con el historial de nuestra protagonista surgen sospechas de este tipo, “no me dejan entrar en ciertos carteles, pero sigo en la lucha. Intento triunfar todas las tardes para que me den la oportunidad de torear en las grandes plazas, pero siempre está muy complicado”.
Sus cifras en España son rotundas y no ofrecen dudas y su estilo tampoco: “intento respetar el toreo portugués, pero también tener el mío propio, mi personalidad. Y me gusta llegar mucho a la gente”. Su espejo, su maestro, es Manuel Jorge de Oliveira, destacado cavaleiro lusitano, aunque su máxima es sentir todo el respeto hacia el resto de compañeros, “porque no es cualquier cosa ponerse delante de un toro”. Espejos donde mirarse son también Joäo Moura, otro maestro portugués, Diego Ventura, Pablo Hermoso, Andy Cartagena…una mezcla de estilos de donde puede salir el que practica Ana Rita: atacar al toro de frente, pero combinar lo clásico con el espectáculo.
Como nacida en tierra donde el rejoneo se vive en su máxima expresión, Ana Rita ha decidido volcar sus actuaciones en España, “porque mi meta es entrar en las plazas y ferias importantes de España y conseguir consolidar mi posición aquí”. No obstante, aunque torea menos en su país, es de obligado cumplimiento cada temporada su paso por Campo Pequeno en Lisboa, la única plaza de primera categoría en la que ha toreado. Del trato que recibe en España y en su tierra no ve diferencias, “más o menos es igual, me siento admirada en ambos países. En España me encuentro muy a gusto, muy bien acogida por los aficionados y me encanta mucho torear aquí”.
Medirse con los mejores rejoneadores es un estímulo, como lo sería actuar con la rejoneadora actualmente de moda: la francesa Lea Vicens. “Ambas tenemos cartel en España. He toreado con ella hace algún tiempo, pero luego desapareció esa oportunidad de actuar juntas. Pero aquí estoy, dispuesta a torear con cualquier compañero o compañera”. ¿Algún culpable de que Ana y Rita no se vean las caras en los ruedos?, “seguramente las empresas no han contemplado esa situación, pero creo que sería muy importante para el rejoneo…muy bonito”, dice.
Lejanas queda sus alternativas, la portuguesa el 5 de agosto de 2011, con su maestro Manuel Jorge de Oliveira como padrino; la española, el 17 de agosto de 2019, con Andy Cartagena, su otro padrino. Un año después de su alternativa en Portugal, confirmó en la capital Lisbona (Campo Pequeno), pero la oportunidad de hacerlo en Las Ventas todavía no ha llegado, “entreno todos los días para llegar preparada a la hora de torear y que mis sueños se conviertan en realidad”.
En esta temporada de 2021 ya tiene una veintena de contratos firmados, el primero lo cumplirá el próximo domingo 2 de mayo en Almoguera (Guadalajara). “Creo que soy una privilegiada, pues a pesar de la pandemia no me faltan contratos”, señala con ilusión. Y con la esperanza de alcanzar su objetivo de torear en las grandes plazas.









