El matador de toros Paco Moreno opina que, cuando se hace un brindis, además de un símbolo de compromiso, en ocasiones es también un acicate para conseguir una buena faena, o al menos, cumplir ante el brindado.
El diestro linarense recuerda que en una corrida celebrada en la plaza de Almería, con motivo de la operación toro, se lidió una corrida de extraordinario trapío, lo que en el argot de la tauromaquia se llama una “tía”. Un corridón que el diestro recuerda todavía y que le será difícil olvidar.
El cartel estaba integrado por Antonio de Jesús, Víctor Quesada y el propio Paco Moreno. Los toros, según Moreno, eran una auténtica limpieza de corrales.
Paco Moreno tuvo la delicadeza de brindarle la muerte de uno de sus toros a Antonio Bienvenida.
El toro fue insuficientemente picado, por lo que se vino arriba de forma peligrosa.
Cuando me fui a citarle con la muleta, dice el torero, me quería comer. Pasé las de San Amaro ante aquel torazo. Finalmente, como pude lo maté.
Al ir a recoger la montera, me percaté de que Antonio Bienvenida estaba tembloroso y me dijo:
– He pesado más miedo, que si hubiera estado yo delante del toro. Si el toro te coge en los medios te parte en dos.
Moreno termina diciendo: Es un recuerdo muy hermoso de mi vida profesional.