El torero sevillano fue corneado ayer entrenaba en la finca de Salvador Cortés y el mejicano cuando toreaba a puerta cerrada en Aguascalientes.
El matador de toros Juan Manuel Benítez sufrió un muy grave percance ayer por la tarde cuando entrenaba en la plaza de toros de la finca que posee el matador de toros Salvador Cortés, en las cercanías de Bollullos de la Mitacion.
Cuando toreaba un toro de Los Azores, el animal le prendió y le dio una cornada de más de 25 centímetros de profundidad en la parte superior del muslo izquierdo.
Según su mozo de espadas, Antonio Márquez, se pasaron momentos de mucho miedo, ya que sangraba mucho; se le taponó la herida y fue trasladado rápidamente al hospital de San Juan de Dios de Bormujos de Sevilla, dónde se le intervino quirúrgicamente.
Por otra parte, el pasado fin de semana el diestro mejicano Luis Ignacio Escobedo, sufrió una fortísima voltereta toreando a puerta cerrada en Aguascalientes.
Al entrar a matar el torero voló y cayó de cabeza, quedando conmocionado, siendo trasalado a un centro hospitalario donde se descartaron lesiones graves e incluso fracturas, resultando con esguince cervical de segundo grado, ruptura de fibras musculares en un muslo y hematoma cerebral.
La prescripción de los facultativos que le atendieron fue al menos dos semanas de reposo absoluto con collarín obligatorio pudiendo retomar entrenamientos físicos después de al menos 14 días, para posteriormente iniciar con al menos 5 sesiones de terapia en cuello y espalda.









