Si la nieve y el frío acabaron con la vida de cientos de reses, ahora los buitres son una nueva amenaza.
Tras los estragos causados por Filomena, que se cobró la vida de cientos de reses bravas, ahora son los buitres los que ponen en peligro a las ganaderías.
En conreto esto es lo que ha sucedido en Montealto, donde bandadas de estas carroñeras han acabado con la vida y devorado a decenas de becerros. También las explotaciones Toros del Ojailén y la de Javier Gallego han sufrido el ataque de los buitres.









