También en 2021 la pandemia provocada por el coronavirus pone en jaque a la tauromaquia y las primeras ferias importantes de la temporada se ven en muy serio peligro.
El pasado día 12 de enero el alcalde de Valencia, Joan Ribó, declaraba que “como es sabido, las fallas no podrán realizar normalmente su actividad en el próximo San José y habrá que esperar a una situación más conveniente».
Ese mismo día, el Ayuntamiento de Castellón también decidía suspender las fiestas de La Magdalena y todo el calendario festivo hasta el mes de mayo.
Las respectivas empresas gestoras de las plazas de Valencia y Castellón están decididas a dar toros durante el mes de marzo y su idea era celebrar funciones del 12 al 14 en la ciudad de La Plana y del 18 al 21 en Valencia, siempre y cuando se autorice un aumento del aforo de las plazas, ahora limitado a ochocientas personas, cifra que, evifentemente hace inviable cualquier proyecto, por lo que Alberto Ramìrez, gerente de la sociedad que gestiona el coso castellonense, ya ha manifestado que habrá que pensar en junio como fecha más propicia para que haya toros en su plaza.









