Hay que hacerse eco de una interesante Tesis Doctoral presentada por Raúl Duarte Toledo para aspirar al grado de Doctor por la Universidad de Murcia, Doctorado en Ciencias de la Visión bajo la supervisión de Juan Manuel Bueno García, Catedrático de Universidad del Área de Óptica en el Departamento de Física
Bajo el título “ESTUDIO DE LA ÓPTICA OCULAR DEL BOVINO DE LIDIA. UN MODELO ANIMAL DE OJO CON TOLERANCIA AL DESENFOQUE“, en ella se analiza en profundidad un tema tan apasionante como a veces desconocido como lo es la visión del toro de lidia.
Tras un trabajo concienzudo y en profundidad, las conclusiones de Raúl Duarte son que el bovino es un animal con un globo ocular que presenta características similares a las que en los humanos se corresponden con la presbicia. Su acomodación es prácticamente nula y en general es hipermétrope, por lo que aparentemente no tendría capacidad de ver de cerca. Sin embargo, es un hecho palpable que el animal es capaz de realizar tareas a distancias cortas, así como responder a estímulos lejanos.
Y una de las razones de esta Tesis Doctoral es llevar a llevado a cabo un análisis detallado desde el punto de vista óptico de la córnea y el cristalino del ojo del bovino. El estudio de la geometría y propiedades ópticas de los elementos oculares ayudará a entender cómo la configuración natural de ojo del bovino podrían compensar la falta de acomodación y contribuir a que el animal “pueda ver” a distintas distancias.
El toro de lidia es un animal criado en condiciones de ganaderı́a extensiva (espacios abiertos), sin apenas contacto humano, con un control estricto de la edad, y cuya visión es esencial para que su comportamiento durante el desarrollo de la lidia sea óptimo. Para el estudio del cristalino se ha construido un sistema experimental que registra imágenes de sombra y a partir de las cuales se ha calculado la geometría de las superficies.
Los resultados muestran que los radios de curvatura de las superficies de ambos elementos oculares tienden a aplanarse con la edad. El espesor de cristalino también aumenta debido al crecimiento del globo ocular. La córnea tiene un meridiano horizontal más plano que el vertical. Además, la asfericidad del cristalino es fundamentalmente positiva (oblata), mientras que la de la córnea es negativa (prolata). Las aberraciones dominantes son el astigmatismo y la aberración esférica.
La refracción ocular es mayor en el meridiano horizontal que en el vertical, siendo ambos hipermétropes en la mayoría de casos estudiados. Además, la presencia de una pupila elíptica (en lugar de una circular) hace que la aberración esférica ocular total sea notablemente mayor, hecho que va estrechamente ligado a un aumento de la profundidad de foco. Finalmente se ha comprobado que con el desenfoque, la imagen retiniana se degrada en mayor medida con una pupila circular que con una elíptica equivalente. Este incremento de la tolerancia al desenfoque en el ojo del bovino se podría interpretar como una herramienta natural que tendería a compensar, al menos parcialmente, su marcada presbicia.









