Manuel Escribano: “Mi carrera se ha basado en ir superando una prueba tras otra”

El matador de toros sevillano Manuel Escribano estaba anunciado en una de las primeras corridas de toros que se iban a celebrar tras la crisis del coronavirus. Era la plaza de toros de Ávila, y acartelado ante un encierro de Adolfo Martin.

Enrique Amat


Pues he tenido mala suerte. Porque unos días antes del festejo, me tuvieron que intervenir de un melanoma maligno en la pierna derecha. Afortunadamente, las cosas se han solucionado, ya que los análisis posteriores han salido bien, lo han estirpado en su totalidad, y eso es lo importante. Agradezco al doctor Domingo Valero y al oncólogo Pedro Jiménez y su equipo su trato. Eso si, no pude hacer el paseíllo en Ávila. Aunque espero estar preparado para hacerlo en Sanlúcar de Barrameda, donde en esta ocasión la corrida, en vez de Adolfo Martín, será de Miura. Esto ha sido una prueba más de las que me ha puesto la vida. Y uno tiene que tener temple y actitud para ir superándolo. Y gracias a Diosyo no me puedo quejar.

 

Para empezar, era una de Adolfo. Ahora, una de Miura, y en lontananza, otra de Victorino. Este es un sino en su carrera Manuel. Siempre ha tenido que afrontar menús de esta categoría.

Es la verdad. A uno a veces le gustaría comer otras cosas, pero bueno. Mi carrera no ha sido fácil, sino todo lo contrario. Ha sido dura y siempre pasando pruebas. Se ha desarrollado de esta forma y a mí me ha tocado afrontarlo con amor propio y decisión. Con todo,  los toros de Miura, de Victorino Martin, de Adolfo y todas estas  ganaderías duras a las que me ha tocado enfrentarme son los que me han permitido abrirme paso en esta profesión. He incluso triunfar. No hay que olvidar que un toro de Miura, en la feria de abril 2013, fue el que me abrió las puertas de las grandes ferias. Y en 2016, vino aquel Cobradiezmos de Victorino al que indulté en la plaza de toros de Sevilla. Fue un toro extraordinario. Todas ellas son ganaderías duras, pero también son muy agradecidas si se lo saben hacer bien las cosas. Fíjate, incluso indulté a Tahonero, un toro de Miura el año pasado en Utrera, cuando reaparecía de la cornada de Madrid.

 

Usted tomó la alternativa en Aranjuez en el año 2004. Fue el 19 de Junio de 2004. Como padrino Canales Rivera, testigo El Fandi. Y el toro Cantaor, de Victoriano del Río. Y luego tuvo que afrontar una larga travesía del desierto, teniéndose que ir a Venezuela para seguir sintiéndose torero.

Pues sí, esa es la verdad. En Sevilla no me dieron la posibilidad de tomarla, y me tuve que agarrar a lo que había. No fue en Sevilla, pero contento.  Yo debuté con picadores en la plaza de la Victoria de Venezuela. Allí tenemos amigos, mi padre viajaba mucho a aquel país y teníamos ambiente. Ha sido un país en el que siempre me ha acogido muy bien. Y cuando las cosas no funcionaban en España, pues decidimos irnos allí. Y como tu bien dices, por lo menos me dio la posibilidad de torear con frecuencia y ver la cara del toro. Lo hice tanto en ferias importantes como en otros festejos de menor festejo. Llega un momento en que lo que cuenta es sentirte torero, no perder el contacto con la profesión, ni la ilusión, ni dejar de verle la cara al toro. Y ello además te permite estar preparado para cuando venga la oportunidad.

 

Una oportunidad que llegó en la feria de abril de Sevilla de 2013, además a través de una sustitución y en el último momento. Frente a la citada corrida de Miura. Y usted fue capaz de cambiar la moneda.

 Así es. Era ya mi décima temporada de matador de toros, y aunque no había toreado mucho en España, la experiencia, el entrenar, el torear en otro país, el pensar, el madurar, el mentalizarse, al final da sus frutos. Y aquel día se juntaron muchos factores, entre ellos el juego del toro. Fue una conjunción entre el toro y el torero y aquello fue la recompensa muchos años de sacrificio.

 

Aquello le abrió las puertas de todas las ferias importantes, aunque no todo fue un camino de rosas. Los toros le pegaron con fuerza en Madrid, en Alicante y en Sotillo de la Adrada.

Y alguna cosa más que cayó también. Es el tributo que debe pagar un torero. A mí las cornadas siempre me han cogido preparado. Sabes que van a venir. Te duele, claro que sí. Pero más que el dolor físico, es el de que te corten una trayectoria. Que te impidan torear durante unos días o una semana. O unos meses. Fueron cornadas muy gordas todas ellas.

 

Y tuvo que esperar diez años, al 14 de Mayo de 2014 para confirmar la alternativa en Madrid, con Juan José Padilla en presencia de Joselito Adame.

Si, es mucho esperar, tuve que triunfar en Sevilla para que me dieran cancha en Madrid. Alli siempre me respetaron, aunque tuvo una cornada especialmente dura, donde además parece ser que se produjo ante la intransigencia y la comprensión de un amplio sector de los aficionados, quienes le reprochaba la colocación. Bueno, al final fue una minoría los que protestaron porque muchos otros, cuando me llevaban a la enfermería, me ovacionaron y reconocieron mi esfuerzo. Yo sabía que el toro me podía coger. Lo tenía asumido, pero uno que quiere ser gente en esto tiene que apostar. Y si toca cruzar la raya de la prudencia, pues hay que hacerlo. Incluso me reconforta cuando una plaza como Madrid me exige. Me dijo el maestro Espartaco que eso es bueno para un torero. Que te exigan y esperen de ti es porque te tienen  en cuenta. Aquella cornada  también me dio el reconocimiento de muchos profesionales. Y yo las he ido superando. Como gajes del oficio, y como escaleras que uno tiene que subir para seguir ascendiendo. Aquel día había una parte del público que me estaba recriminando muchísimo, con o sin sentido, la colocación y esos son muchas veces los momentos que uno tiene que afrontar en tardes tan decisivas. Tienes que tirar la moneda al aire y esta vez cayó cruz, aunque para mi interior, realmente salió cara.

 

Usted también goza de un gran cartel en Francia, donde las cosas tampoco son fáciles. Se trata de una afición exigente y entendida.

Sí, pero también es muy agradecida. Son gente que quiere un toro íntegro y las corridas de toros allí no son fáciles, y siempre con su punto de dramatismo. Quieren e quiere que se hagan las cosas con seriedad, con verdad, y siempre dentro de la ortodoxia. Son exigentes pero agradecidos y  respetuosos. A mí me han acogido allí muy bien, he dado la cara en sitios donde salen corridas muy fuertes, pero es un terreno que te da cancha. Al final, la peor corrida es la que no se torea.

 

Y en su carrera también ha destacado por su faceta de banderillero. Y curiosamente El Canales y El Fandi fueron padrino y testigo de su alternativa y Padilla padrino de su confirmación

Es cierto. Las banderillas es una suerte que practico desde novillero. Es espectacular, a la gente le gusta y además te da un sitio. Y entre mis compañeros, hay muy buenos banderilleros. Pero yo quiero destacar sobre todo la figura de David Fandila El Fandi. Ese ha hecho y hace cosas magníficas. Tiene unas facultades, una capacidad, un conocimiento de los terrenos, una imaginación, y un poderío desbordante.  La gente igual no se lo tiene en cuenta, porque lleva muchos años y ya está acostumbrada y por momentos no le da la importancia que tiene, pero es un banderillero de una dimensión extraordinaria. El mejor, sin duda. Sin desmerecer a los demás.

 

Manuel Escribano se define como un torero clásico y variado

Yo quiero ser grande, no tener techo y aprovechar las circunstancias. Las metas se consiguen con el trabajo, la dedicación y la afición. Y eso te ayuda a superar las circunstancias.  He tratado de seguir una clara evolución como profesional, intentando siempre ceñirme a mi concepto y mi personalidad. Intento el toreo largo, templado, de mano baja, puro. Y además trato de conectar con el público,

Nacido en Valencia en 1959. Ha desempeñado su labor en diversos medios de comunicación como Radio Nacional de España, Hoja del Lunes, EL SOL, El Toreo, Toros 92, 6 toros 6, El Taurino Gráfico, El Ruedo, La Lidia, Tendido Alto y LEVANTE EMV, aquí desde 1989 hasta 2016. Es autor de más de veinte libros de temática taurina y es comisario de la exposición permanente del Museo Taurino de Valencia. Ha pronunciado conferencias en las sedes del Instituto Cervantes de Beirut, Amman, El Cairo, Casablanca, Almaty, Sofía y los Clubs Taurinos de Londres y Nueva York.
Desde el año 2012 dirige el Foro Taurino del Casino de Agricultura de Valencia y dirige el programa Tendido 1 en Play Radio 107.7 FM.
En la actualidad es redactor en los portales Avance Taurino y Tauroimagenplus, así como en la revista de la Unión de Federaciones Taurinas de España (UFTAE) y colabora en el programa de radio “Toros con El Soro” de Intereconomía Radio y El Remolino de Ocho TV. Desde septiembre 2019 dirige el programa Tendido 1 en Play Radio 107.7 FM.