El ganadero castellonense Germán Vidal muestra en sus redes sociales la grave situación por la que pasa el sector sin que las autoridades autonómicas tomen cartas en el asunto.
Cuatro meses después de que España entrase en estado de alarma y muchos días después de que fuese levantado este, los ganaderos de bravo siguen sumergidos en la peor crisis que estos recuerdan. Muestra de ello, es el video publicado en las redes sociales por el ganadero castellonense German Vidal.
En él se hace referencia a la discriminación, a la intolerancia y a el ataque sufrido por parte de unos políticos partidistas e intolerantes que de seguir así llevará a la desaparición a cientos de ganaderías y a la ruina de miles de familias.
El impacto de los bous al carrer, que se celebran en más de 260 municipios de la Comunitat Valenciana, generan un impacto de 300 millones. Sólo en ganado las peñas y comisiones organizadoras gastan más 10 millones de euros, según el estudio llevado a cabo desde la Facultad de Economía. Germán Vidal lo analiza así: “Una ganadería es como un pueblo pequeño y el gasto continúa estando. Hay sectores pueden permitirse parar, pero este no”.









