Ya sé que no es momento oportuno de hablar de este tema. Durante algún tiempo el tema ha sido abordado a diario, hasta el punto de que no es exagerado calificarlo de manido.
Paro lo que sí que es necesario, o al menos así lo creo, es decir claramente y sin tapujos lo desastrosamente que lo está haciendo este gobierno social-comunista.
Empezando porque ha abordado el asunto, tarde, mal y nunca.
Siguiendo porque ha habido un rosario de fallos que no tienen excusa ni perdón.
No se hizo la oportuna dotación de mascarillas, geles, batas, equipos de protección, respiradores, y otro tipo de material hospitalario.
Se han hecho compras de material que luego ha sido preciso devolver por su ineficacia e inutilidad.
La comunidades autónomas por un lado y el Gobierno Central por otro.
Qué vergüenza, qué falta de autoridad y de criterio.
La convocatoria a la manifestación del 8 de marzo fue un auténtico disparate. 120.000. personas. ·Esa masiva asistencia dio lugar a que el contagio del coronavirus fuera tremendamente peligroso.
Pero claro, había que satisfacer el capricho o las pretensiones de la pareja, compañera, o lo que sea del comunista Pablo Iglesias, señora Montero (en palabras de la vicepresidenta socialista Carmen Calvo “La chica de Igualdad”) que ha pasado de decir que él era feliz en Vallecas viviendo en un piso de 60 metros cuadrados a hacerlo en un casoplón en la sierra de 600.000 euros, con dos piscinas y con vigilancia las 24 horas de la Guardia Civil, a cuyos miembros no se les permite pasar a la casa, para hacer sus necesidades, y tienen que hacerlo en el monte.
Me lo han asegurado personas de toda mi confianza.
Como también me han confirmado que Iglesias, y eso es claramente visible, es el único en no respetar la obligatoria cuarentena.
Y lo que si tengo claro es que, habrá que insistir en este tema, porque por fallo en el ordenador se están quedando muchas cosas que contar,
Prometido está.









