La prueba del nueve

José Fernando Molina y Miguelito pasean una oreja cada uno en el Día de la Comunidad Valenciana.

Paco Delgado

Foto: Mateo

 

Valencia, 9 de octubre. Media entrada.

Novillos de José Luis Iniesta, el segundo corrido como sobrero, bien presentados pero de juego deslucido a excepción de cuarto y quinto.

Fernando Plaza (de burdeos y oro), silencio y ovación con aviso.
José Fernando Molina (de caña y oro), silencio con aviso y oreja.
Miguel Senent “Miguelito” (de rojo y oro), oreja y  silencio.

De las cuadrillas destacaron Javier Perea, Sergio Pérez y Sergio Aguilar.

 

Un año más, la temporada se cerró en Valencia con el festejo con que se celebra el 9 de Octubre, el Día de la Comunidad. Día grande en tierras valencianas que antaño tuvo también lustre y esplendor en lo taurino y que se tramitó hogaño con una novillada picada. Y hay que dar gracias, ya que el año pasado sólo hubo un festival y otros años hasta nada. Es, pues, una fecha que significa mucho para la población y que, como se vio en su día, también llenaba el coso de Monleón. Claro que con otros planteamientos y apoyos.

Fue, en todo caso, una prueba que se saldó con una muy aceptable entrada y alta dosis de exigencia para los participantes. Una especia de prueba del nueve que cada cual lidió a su manera. Y es que los novillos de José Luis Iniesta, muy bien presentados, serios y lustrosos, sacaron poca fuerza y complicaciones varias. Sin especial entrega y mal estilo en varios de los ejemplares. Sólo cuarto y quinto tuvieron mejor son y con ellos lucieron Fernando Plaza y José Fernando Molina. El novillero de Albacete aprovechó ese segundo novillo de su lote, que hirió a un monosabio a la salida de un puyazo, para formar una faena en la que estuvo tan dispuesto como templado, dando sitio, distancia y tiempo a su oponente, que salió distraído y desentendido pero que fue a más, cambiando a mejor conforme avanzaba su lidia, en parte por el trato dispensado por su matador, que rubricó su quehacer con una gran estocada. El sobrero que hizo segundo, al que recibió a porta gayola, apenas tuvo fuerza y su comportamiento fue soso y alicaído, sin dejar a Molina mostrar su clase sino con cuentagotas.

El cuarto, que romaneó espectacularmente y peleó con ganas en varas, embistió atemperado y noble, dejando que Fernando Plaza dejase ver sus buenas maneras y clase aunque alargó demasiado su faena, poniéndose ya el novillo más renegón. Con el que abrió plaza, flojo, parado y que se vencía por el pitón izquierdo, tuvo que tirar siempre del utrero en una labor trabajado y de poco lucimiento.

La primera oreja de la tarde fue para Miguelito, que se lució al torear de capa al tercero y fue limando las asperezas del novillo, que se revolvía con presteza, derrotaba y echaba la cara arriba. Con mando y firmeza le fue ahormando hasta sacar todo lo que tuvo en una labor solvente y firme.
El sexto fue muy complicado, alto y astifino no se entregó en ningún momento, siempre pendiente del novillero valenciano, que no acertó ahora a buscarle las vueltas, conformándose con sacar  la prueba del nueve de octubre a medias.

Aunque nacido en Madrid y criado en Albacete, ha pasado ya más de media vida en Valencia, donde está afincado desde 1977.

Socio fundador, en 1988, de la agencia de publicidad Avance D.P.S.L., sigue ejerciendo en ella como director de publicaciones y llevando el tema taurino en la misma.

Es autor de alrededor de setenta libros de temática taurina, entre ellos los resúmenes de las temporadas en la Comunidad Valenciana, desde 1994 hasta la actualidad; además ha escrito Historia de la tauromaquia en la Comunidad Valenciana, Una década en el ruedo, Tal día como hoy, El color en el toreo, De seda y oro, Historias de San Isidro, Historia de la plaza de toros de Alicante, Con la pata p’alante, Historia de la feria de fallas, Los toros son cultura ¡Claro que sí!, Caricatoros, Los toros en el siglo XXI, Camiserito… y las biografías de Vicente Barrera Cambra, Maribel Atiénzar, Ivarito, Enrique Ponce o el toro Ratón…