Cuando falla la base

El ganado y el viento deslucieron un festejo en el que Enrique Ponce y Álvaro Lorenzo tocaron pelo.

Paco Delgado.

 

Albacete, 10 de septiembre. Tercera de feria. Casi lleno.

Toros de Daniel Ruiz, el segundo corrido como sobrero, desiguales de presentacion aunque de gran seriedad en conjunto, y de poco juego.

Enrique Ponce (de burdeos y oro), silencio con aviso y oreja.
El Juli (de nazareno y oro), silencio y ovación con aviso.
Álvaro Lorenzo (de siena y oro), oreja con aviso y palmas.

De las cuadrillas destacaron Mariano de la Viña y Andrés Revuelta.

 

La siempre fiel afición de Albacete, que ya procuró grandes entradas en las dos iniciales funciones de la feria, no defraudó en el primero de los carteles estrella incluido en el abono, y al reclamo de las figuras la plaza registró un lleno aparente.

El cartel, desde luego, lo merecía. Enrique Ponce, que tras Dámaso es el matador que más veces ha actuado en esta plaza, y que toreo sustituyendo al lesionado roca rey, el Juli, torero también de larga, triunfal y brillante ejecutoria en este coso, con un indulto incluido, y Álvaro Lorenzo, uno de los nuevos valores que más alto apunta. Y, además, con toros de la tierra, de Daniel Ruiz, que en su palmarés cuenta con hasta tres indultos en este ruedo. Pero en esta ocasión, sin embargo, no salieron las cosas como esperaba. Lidió un encierro de desigual presentación, siempre con seriedad, eso sí, pero sin entrega y sin acabar de romper, desluciendo en buena medida el espectáculo.

El tercero fue el más claro y con él Álvaro Lorenzo, dosificando muy bien sus fuerzas y llevándole a media altura, sacó una faena inteligente y muy bien estructurada que finalizó metido entre los pitones para amarrar la primera oreja del festejo.
El sexto derribó al caballo y le hirió de gravedad en el cuello. Luego llegó gazapón a la muleta, siempre con la cara alta y revolviéndose con presteza. Muy complicado y sin dejar a su matador más opción que la de estar valiente y pundonoroso.

La otra oreja fue para Ponce, tras sacar todo lo que tuvo el cuarto, al que pareció meter en el engaño pero sin llegar el astado a responder a las exigencias del torero valenciano. Su primero se quedó corto enseguida y acabó parándose. Además le molestó mucho el viento.

El sobrero que hizo segundo humilló de salida y empujó en varas, dejando que El Juli se luciese en las dos primeras series sobre la derecha. Pero a partir de ese momento el animal rehusó la pelea y ya no hubo caso. Y de parecida factura fue su segunda faena. De más a menos y poniendo el torero la emoción que le faltó a un toro que no tuvo especial empuje. Con todo, de haber acertado a la primera con el estoque, su balance hubiese sido positivo.

Aunque nacido en Madrid y criado en Albacete, ha pasado ya más de media vida en Valencia, donde está afincado desde 1977.

Socio fundador, en 1988, de la agencia de publicidad Avance D.P.S.L., sigue ejerciendo en ella como director de publicaciones y llevando el tema taurino en la misma.

Es autor de alrededor de setenta libros de temática taurina, entre ellos los resúmenes de las temporadas en la Comunidad Valenciana, desde 1994 hasta la actualidad; además ha escrito Historia de la tauromaquia en la Comunidad Valenciana, Una década en el ruedo, Tal día como hoy, El color en el toreo, De seda y oro, Historias de San Isidro, Historia de la plaza de toros de Alicante, Con la pata p’alante, Historia de la feria de fallas, Los toros son cultura ¡Claro que sí!, Caricatoros, Los toros en el siglo XXI, Camiserito… y las biografías de Vicente Barrera Cambra, Maribel Atiénzar, Ivarito, Enrique Ponce o el toro Ratón…