Tal día como hoy. Inauguración de la plaza de Játiva

Se cumplen hoy cien años del estreno oficial de una de las plazas más importantes de la Comunidad Valenciana, que, sin embargo y por cuestiones de política municipal, lleva varios años sin dar funciones taurinas. Tampoco este año habrá, ni siquiera para celebrar esta efeméride.

Paco Delgado

Se cumple este año el centenario de la inauguración de una de las plazas más importantes de la Comunidad Valenciana, calificada por Juan Belmonte como “la más grande del mundo”, puesto que el día 11 de abril de 1920 actuaron en la recién inaugurada plaza de toros de Játiva las dos máximas figuras del momento, Joselito y Juan Belmonte. Aquel día en el coso setabense sólo se ocupó la mitad del aforo, por lo que cuando le preguntaban a Belmonte por la plaza más grande en la que había actuado respondía que la de esta ciudad valenciana, “Porque en ella toreé con mi compadre José y sólo hubo media entrada”.

Esta plaza, estrenada el 7 de abril de 1918 con la actuación de los novilleros Cesáreo Fernández “Chicorro” y Enrique Escorcia “Negrón”, se inauguró oficialmente el 15 de agosto de 1919 y aquella tarde actuaron Rafael Gómez “El Gallo”, Juan Anlló “Nacional” y Manuel Varest “Varelito”, quienes, ahora sí, a plaza llena, se se enfrentaron a toros del Duque de Veragua. En El Mercantil Valenciano se daba la siguiente crónica del festejo: “Játiva, 15. 10 noche. Mucha animación. Llegaron expedicionarios de Valencia y Alcoy. La entrada, un llenazo.
Primero. Negro. Gallo lancea pinturero y es aplaudido. Luego muleta sobre la derecha, confiado. Pinchazo delantero. El toro dobla.
Segundo. Berrendo en colorado, gordo. Nacional torea por verónicas, lucido.Muletea valiente. Pinchazo. Otro. Media atravesada. Pinchazo y una corta. Silencio.
Tercero. Ensabanao. Varelito dar unos lances ceñidísimos. Clava banderillas valentísimo.Torea de muleta con la izquierda. Faena temeraria. Dos pinchazos superiores. Volapié que mata sin puntilla. Ovación y vuelta.
Cuarto. Negro. Cornipaso. Gallo torea lucido. Varelito hace un gran quite y luego torea a la limón con El Gallo. Rafael clava un gran par de frente. Brinda a José Sanz. Muletea artístico y adornado. Hay unos pases de farol, rodillas y de pecho que entusiasman. También se cambia la muleta por la espalda. Pinchazo superior. Otro muy bueno. Media corta y descabello. Aplausos y regalo.
Quinto. Cárdeno oscuro. Nacional lancea embarullado. Hace la faena en tablas, pesada. Pinchazos. Aviso. Más intentos. Pitos.
Sexto. Cárdeno claro. Abanto. Valerito hace grandes quites. Brinda en el centro del ruedo. Naturales, de pecho, molinetes y redondos por bajo. Pinchazo y media superior. Ovación”.

Además, los días siguientes se dieron dos novilladas picadas con intervención el día 16 del novillero valenciano Manuel Soler “Vaqueret” junto a Emilio Méndez y Rafael Rodas “Rodalito” ante novillos de Francisco Molina, y el día 17 estoquearon reses de José Manuel García los espadas Francisco Vila “Rubio”, Emilio Méndez y Pedrucho. En esta segunda novillada por fin se cortó la primera oreja en la plaza recién inaugurada oficialmente, y lo fue por el madrileño Emilio Méndez, quien repetía actuación.

Por este coso pasaron las figuras más importantes del escalafón de cada época y el aserto de Belmonte seguía siendo realidad: la plaza no se llenaba. Hubo que esperar hasta el 4 de abril de 1969 para que se colmase por primera vez. Ese día el empresario Rafael Grau anunció la actuación del mejicano Alfredo Leal, Manuel Benítez “El Cordobés” y Palomo Linares, en una tarde de intensa lluvia y granizo, lo que hizo que se retrasase el inicio de la función y, ante la muy cierta posibilidad de que se suspendiese, los tres matadores, vestidos de luces, ayudaron a la limpieza del ruedo. Años más tarde, su hijo Enrique Grau fue capaz de volver a poner el cartel de “no hay billetes” en dos ocasiones. Así sucedió el 18 de agosto de 1993, con Litri, Enrique Ponce y El Cordobés en escena, y el 17 de agosto de 1994, en esta ocasión con toros de Ana Romero para Joselito, Ponce y Jesulín de Ubrique. En esta corrida, conmemorativa del 75 aniversario de la inauguración de la plaza, fue indultado un toro de Ana Romero, “Terciadito”, cárdeno claro de 530 kilos y marcado con el número 12, siendo Enrique Ponce el encargado de su lidia.
El primer ejemplar al que se había perdonado la vida en el coso setabense fue un novillo de Juan Guardiola, lidiado en un espectáculo cómico taurino el 20 de agosto de 1989, en cuya parte seria intervinieron los novilleros Paco Honrubia y José Vicente Martínez. El novillo indultado fue el que correspondió a la lidia por los cómicos y los enanos,  “Violinista” de nombre y marcado con el número 19.

Los orígenes de la fiesta de los toros en esta ciudad se remontan al año 1509, según el Manual de Consells, y ese año se lidiaron toros con motivo de la visita del rey Fernando II de Aragón. A lo largo del siglo XVIII los festejos taurinos comenzaron a celebrarse con regularidad, teniendo como marco sucesivamente la plaza de la Seo, la del Mercado, la llamada plaza de las Coles, así como la plaza de Sant Pere, la de Sant Jaume y la del Espanyoleto.

En 1716 se le concedió al Prior y Mayordomos de la Cofradía del Hospital la explotación de la plaza de la Seo, con el fin de celebrar tres corridas de toros, y entre los años 1725 a 1727 en la plaza de Sant Jaume los frailes mercedarios organizaron festejos. Posteriormente, en 1744 y 1745 tuvieron lugar espectáculos en la Plaza de Sant Pere, en 1749 en el convento de Santa Tecla en tanto que en 1761, durante el reinado de Carlos III, las corridas se llevaron a cabo en la plaza del Cuartel de Caballería, actualmente llamada plaza del Espanyoleto. Y, a partir de 1802, los festejos taurinos se dieron en la plaza de la Galera.

En 1888 se construyó un coso de madera, con un aforo para más de 4.000 espectadores, inaugurado el 15 de agosto por Espartero y que se utilizó durante los siguientes ocho años. Más tarde, el 2 de diciembre de 1915, un grupo de aficionados locales fundó la llamada Sociedad Cooperativa Plaza de Toros de Játiva, emitiéndose acciones por valor de 25 pesetas, para que cualquiera que lo desease pudiera contribuir en el proyecto de un nuevo coso taurino. La plaza, situada al final de la Alameda y junto a la carretera de Valencia, fue construida por el arquitecto Demetrio Ribes, autor también de la estación central y del Mercado de Colón de Valencia.
La plaza era rectangular, sin pisos con alturas aunque se podrían construir. Siete puertas de entrada más otras dos grandes para dar paso a coches y vehículos y tres palcos para presidencia y autoridades. Su redondel tenía un diámetro de 45,97 metros, callejón con 21 burladeros y ya en el momento de su inauguración estaba dotada con todas las dependencias necesarias. Contaba con 21 filas de tendidos con capacidad para 8.200 espectadores, conserjería, oficina, capilla dedicada a la patrona de la ciudad, la virgen de las Nieves, enfermería, cuadras para caballos, desolladero, servicios, cuatro corrales con agua corriente, tres corraletas para reconocimiento y apartado de las corridas y ocho chiqueros con comunicación al ruedo así como dos taquillas. Con todo, el proyecto inicial de Demetrio Ribes nunca se había terminado en su totalidad ya que su idea de dotar a la plaza de palcos, nayas y andanadas con un tejadillo que cubriese estas localidades nunca se vio cristalizado.

Tras 85 años de intensa actividad, el último festejo que tuvo lugar en este recinto se celebró el viernes, 19 de agosto de 2005. En él se lidiaron reses de José Luis Pereda, siendo sus matadores Jesulín de Ubrique, El Califa, que cortó cuatro orejas, y El Fandi. A lo largo de ese período destaca la gestión que, entre 1989 y 2002, llevó a cabo al frente de esta plaza Enrique Grau, quien el 28 de mayo de 1989 organizó su primera función en la misma, en la que frente a toros de Peralta actuaron Manili, Espartaco y Joselito en lo que fue la primera corrida llamada de Primavera.
Grau, empresario entusiasta, emprendedor, imaginativo, trabajador incansable y con un gran don de gentes, logró con su trabajo y esfuerzo, implicar a Játiva y su comarca en sus fiestas de toros. La feria de agosto de esta ciudad se convertía en todo un acontecimiento taurino y social, y por el coso setabense pasaron las principales figuras del momento y se dejaban ver relevantes figuras de la política, la economía, la cultura, y la vida social valenciana.

En 2005 se llevó una completa remodelación del inmueble, utilizando el mismo emplazamiento y la estructura básica del anterior. Con una inversión cercana a los mil millones de las antiguas pesetas, se convirtió asimismo en un recinto multiusos. La nueva plaza se inauguró el día 16 de agosto de 2006, con una corrida del hierro de Torreherberos que lidiaron Manuel Díaz “El Cordobés”, David Fandila “El Fandi” y Salvador Cortés.

El 17 de agosto de 2014 se vivió otra tarde histórica, puesto que Vicente Ruiz “El Soro” cumplió su sueño y, tras esperar veinte años y soportar un calvario de 34 intervenciones desde el último paseíllo en Benidorm, reaparecía en público y vestido de luces. Se lidiaron reses de Benjumea y junto al torero de Foyos, que cortó dos orejas, actuaron Daniel Luque, que paseó tres trofeos, y Román, que obtuvo un apéndice.

El último festejo que hasta el momento ha tenido lugar en esta plaza se celebró el 18 de agosto de 2015. En él tomó la alternativa Javier López “El Javi”. Se lidiaron toros de Torrehandilla y Torreherberos y completaron la terna Juan José Padilla y Miguel Abellán. Antes, se habían doctorado en Játiva el torero alcoyano Andrés Coloma “Clásico”, Antonio Martín “Guerrita” y José Pacheco “El Califa”, a quien convirtió en matador de toros Manuel Benítez “El Cordobés” el 1 de mayo de 1996 al cederle la muerte de un toro de Nazario Ibáñez en otra tarde para el recuerdo en este escenario.

En 2016, el alcalde socialista de la ciudad convocó un referéndum semiclandestino y para nada vinculante, por internet y sin garantías legales de ningún tipo, para que los vecinos decidieran si se daban festejos taurinos o no en su plaza. Con una mínima participación, una victoria exigua de los antitaurinos provocó que ya no se autorizase la celebración de corridas de toros, dejando sin celebración este centenario, pese al interés y al esfuerzo de los aficionados locales, que han movido todos los hilos y resortes posibles e imaginables.

Los motivos para no poder dar toros son básicamente dos: el primero vino dado, al no tener permisos municipales, por la imposibilidad para confeccionar un cartel de toreros importantes de la categoría que merece la conmemoración del centenario del coso setabense, por falta material de tiempo, ya que en estas fechas es prácticamente imposible contratar a ninguna figura, puesto que tienen ya esas fechas comprometidas en otras plazas y antes no podían contratarse por haber elecciones municipales y no se sabia el signo político que gobernaría la ciudad.

La otra causa es un argumento del Ayuntamiento, que argumentaba que el inmueble tiene deficiencias técnicas para desarrollar cualquier actividad en su interior, algo que por otra parte se sabía de antemano, pero que no impedía que se celebraran eventos puntualmente con un permiso especial, adaptando el aforo y el horario a los requisitos exigidos por esa autorización, utilizada, por cierto, desde la reinaguración de la plaza en 2006 hasta 2016, año en el que el actual partido se hizo con la mayoría en el equipo de gobierno municipal.

Pero si no puede ser en agosto, los aficionados locales buscan ahora una fecha alternativa para poder conmemorar tan significativa efeméride y podría ser en octubre aprovechando el Día de la Comunidad Valenciana o el 12 de octubre, Día de la Hispanidad. Sólo es cuestión de buena voluntad y trabajo, para que con tiempo por delante, se pueda programar un gran evento taurino como Játiva, su afición y su plaza merecen.

Aunque nacido en Madrid y criado en Albacete, ha pasado ya más de media vida en Valencia, donde está afincado desde 1977. Socio fundador, en 1988, de la agencia de publicidad Avance D.P.S.L., sigue ejerciendo en ella como director de publicaciones y llevando el tema taurino en la misma.
Es responsable del área taurina de RNE en la Comunidad Valenciana y corresponsal del diario La Razón. Creador y director desde 1993 de Avance Taurino.

Es autor de más de setenta libros de temática taurina, entre ellos los resúmenes de las temporadas en la Comunidad Valenciana, desde 1994 hasta la actualidad; además ha escrito Historia de la tauromaquia en la Comunidad Valenciana, Una década en el ruedo, Tal día como hoy, El color en el toreo, De seda y oro, Historias de San Isidro, Historia de la plaza de toros de Alicante, Con la pata p’alante, Historia de la feria de fallas, Los toros son cultura ¡Claro que sí!, Caricatoros, Los toros en el siglo XXI, Camiserito… y las biografías de Vicente Barrera Cambra, Vicente Barrera Simó, Julián García, Maribel Atiénzar, Ivarito, Enrique Ponce o el toro Ratón…

Ha dado conferencias por toda España y comisariado y organizado exposiciones para Ayuntamientos, Diputaciones y numerosas entidades de nuestro país.