La llegada de las vacaciones es momento propicio para que los aficionados acudan a los tendidos de las plazas de toros. Y también para dedicar un rato a la literatura taurina. Y un libro más que recomendable es la colección de cuentos titulada El ruido del sol, de José María Sanjuán.

José María Sanjuán Urmeneta fue un periodista y escritor nacido en Barcelona el 8 de octubre de 1937. Ganó el Premio Nadal de novela en el año 1967 por su obra Réquiem por todos nosotros, un libro que marcó una época y creó un estilo brillante e innovador en la novelística del momento. También ganó varios premios de cuentos como el Sésamo, el Hucha de oro y el del Ayuntamiento de Jerez. Y publicó diversos ensayos periodísticos sobre temas muy variados.
Su producción literaria continuó con otra novela, titulada El último verano y dos libros de cuentos: Un puñado de manzanas verdes y El ruido del sol. En este se recogen quince narraciones taurinas de extraordinario interés, que escribió cuando ya estaba afectado por la enfermedad que le llevaría a la tumba en pocos meses. Para redactar este volumen, Sanjuán disfrutó de una beca March de Literatura.
Estos cuentos surgieron tras haber seguido José María al matador de toros Antonio Ordóñez durante todo un verano por esas plazas. Los títulos de estos quince relatos, que tratan muy diversos aspectos relacionados con la tauromaquia, son: La espera, Lo que tú siempre quisiste ser, Un olor a leña húmeda y quemada, La gran tarde, El triunfador, Una lluvia suave y pegajosa, El silencio está lleno de ruidos, Un día es un día, El aire sabe a caliente, El extraño, La camisa amarilla, Las cenizas de todos nosotros, No es bueno volver a empezar, Mañana será un hermoso día y El último tercio.
La mayoría de los mismos se centran en toreros quienes, por unas causas u otras, no pudieron alcanzar el éxito, o que se encuentran en el declive de sus carreras. Y todo ello reflejando las angustias, los miedos y las incertidumbres de quienes se visten de luces.
Y es que en todos ellos la acción se centra en los toreros fracasados, en aquellos que no pudieron llegar, o en los que llegaron pero ya han visto cómo pasaba su hora. Y más que desde el prisma del festejo y de su desarrollo, en El ruido del sol las narraciones se enfocan desde la perspectiva de la espera, lenta y angustiosa, de los toreros en sus habitaciones de hotel. Sanjuán sabe captar muy bien una atmósfera que, tanto física como y moralmente, agobia a quienes se visten de luces. El miedo, el calor, la responsabilidad, las amistades interesadas, los taurinos.
José María murió en Pamplona el 5 de mayo de 1968, a la edad de 31 años.









