“Los utreros de Zacarías, no salen todos los días”
De todos ellos destacó el primero, que no se cansó de embestir. La mayoría fueron aplaudidos en el arrastre. El sexto, un torito, ovacionado de salida. Todo el conjunto de impecable presentación.
Los toreros superaron la prueba. Rafi fue el único en salir por la puerta grande, pero tanto Borja, como Polope, dejaron la impronta de que quieren ser toreros.
Overbooking en la sala de autoridades, donde se reunió el jurado de la Diputación, Provincial, presidido por el reelegido Toni Gaspar.
Mi entrada en la sala, apoyando el brazo derecho por un cabrestrillo, motivó que tuviese que explicar que hace más de 40 días sufrí una caida en el garaje de mi casa. heridas varias en la cabeza y piernas. Una ambulancia me trasladó hasta la clínica Quirón de Blasco Ibañez donde me diagnosticaron fractura de humero. El próximo mes de agosto estoy citado para que me den el alta definitiva. Mientras, brazo apoyado, paciencia y nolotil, mucho nolotil.
Me gustó mucho la torería que exhibió el francés Rafi. Esos detalles de coger la montera del suelo para seguir toreando, ese solicitar de sus peones, un capote para seguir saludando mientras era ovacionado, no deben caer en saco roto ante los aficionados. Detalles, muchos detalles.
Borja Collado, reloj en mano, tardó dos minutos en cruzar la plaza para recibir al novillo a portagayola. Mas tarde en una vuelta al ruedo, los dos minutos se convirtieron en cinco.
El festejo no pudo ir más lento. A las diez menos cuarto aún estábamos en la plaza. A las diez y media en casa.
Hay que aligerar los tiempos muertos. Hay que aminorar la duración de.corridas y novilladas. Todo lo que exceda de las dos horas tradicionales que siempre han durado estos festejos, sólo sirven para aburrir a la clientela.
Tomen buena nota,, además hay que recordar “que lo bueno si breve, dos veces bueno”-
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