El de Lorca, herido por su primero, cuajó una extraordinaria faena al segundo toro de su lote.
Madrid. Miguel Ángel Herráiz.
Las Ventas, 15 de junio. Trigésima tercera de la feria de San Isidro 2019. Corrida de la Cultura. Lleno
Toros de Victoriano del Río
Sebastián Castella, silencio y silencio
Paco Ureña, vuelta al ruedo y dos orejas
Roca Rey, silencio y silencio
Paco Ureña fue cogido por su primer toro y después de darle muerte ingresó en la enfermería donde lo atendieron de contusión parrilla costal izquierda con posible fractura y contusión escápula izquierda. Pendiente de estudio radiológico. Pronóstico reservado. Bajo su responsabilidad decide continuar la lidia.
Sebastián Castella tuvo un primero que en el caballo no se empleó y después de la segunda vara perdió las manos provocando la consiguiente protesta del público. Sebastián inició la faena por estatuarios, continuó por el pitón derecho sin obligar al astado y dio varias series que fueron aplaudidas. Por el izquierdo la calidad no fue tan buena y el toro aunque entraba con nobleza la falta de fuerza hizo que terminara parándose, la faena fue a menos sin transmisión ni lucimiento. Mató de pinchazo bajo sin soltar y estocada. Escuchó un aviso. Silencio. Pitos al toro en el arrastre. Su segundo tenía nervio y el torero no estuvo cómodo en los lances iniciales. En varas no se empleó. Gustó un quite de Sebastián por chicuelinas manteniendo erguido el cuerpo. José Chacón arriesgó mucho en banderillas y el público se lo reconoció. Comenzó con la muleta por bajo con el toro humillando. Siguieron tres buenas tandas por el pitón derecho y con cierta transmisión, cuando cambió a la izquierda el toro comenzó a echar la cara arriba, a querer irse y la faena fue a menos. Mató de estocada aliviándose. Silencio. Pitos al toro en el arrastre.
Paco Ureña recibió a su primero por verónicas rematando con una media abelmontada de las de cartel que ya no se ven. Roca Rey hizo un quite por chicuelinas pasándose el toro muy cerca. Replicó Ureña con una serie por delantales que entusiasmó al respetable. Comenzó con la muleta desde el estribo. Pasó a los medios toreó con gusto y por el izquierdo templó bien corriendo la mano y llevándole toreado. Cuando cambió al pitón derecho el toro le volteó, consiguió reponerse y siguió toreando con hondura dando muletazos de calidad. Mató de pinchazo y estocada. Petición de oreja y vuelta al ruedo. Pasó a la enfermería y corrió el turno toreando al último de la tarde. Recibió al sexto por verónicas templadas y suaves ganando terreno y el público entusiasmado. Con la muleta comenzó por estatuarios siguió con la izquierda continuó por trincherilla y remató con pase mirando al tendido. El respetable entregado y Ureña toreando con sentimiento por el pitón derecho alargando la embestida y ligando. Se pasó la muleta a la izquierda, el toro humillando, Ureña inspirado templando y toreando despacito. Otra serie por ese pitón y la emoción al máximo pero el toro se para a la mitad del muletazo y el torero aguantando el parón y en un derroche de valor le da un toque con la muleta, por fin pasa. En otra tanda por la izquierda toreando con el compás abierto más parones y el torrero tragando y rematando con el de pecho casi de frente. Mató de estocada. Escuchó un aviso. Dos orejas.
Roca Rey tuvo un primero con movilidad que salió suelto del capote. Con la muleta comenzó por estatuarios y el toro seguía suelto. Roca Rey le toreó por los dos pitones. El toro se tragaba los dos primeros muletazos pero en el tercero desarrollaba peligro, aún así el torero lo intentó pero además era irregular, tenía nervio y buscaba las tablas. Imposible lucirse. Mató de pinchazo y estocada. Silencio. Pitos al toro en el arrastre. A su segundo le recibió por verónicas a pies juntos y remató con la media abriendo el compás. En banderillas empezó en terrenos del 9 y terminó en el 4. Empezó con la muleta en tablas del 10 y se lo llevó a los medios. Toreó por ambos pitones con disposición por parte del torero y fue aplaudido en algunas series. Parte del público le recriminó su colocación pero el toro no tuvo clase y no hubo emoción. Mató de dos pinchazos y una estocada. Silencio.









