Las cuatro banderillas, en una accidentada corrida.

La corrida celebrada en Madrid, el pasado día 9 de junio, no pudo ser más accidentada. En primer lugar por la terrible cornada sufrida por Román en una tarde de riesgo y peligro clarísimos, ante los difíciles y peligrosos toros de Baltasar Ibán.

También lo fue por una actitud presidencial, fuera de toda lógica. El usía de turno, Gonzalo de Villa, muy cuestionado durante toda la feria de San Isidro, que dió lugar durante el tercio de banderillas en el tercer toro de la tarde.

La cuadrilla de Román, se dispuso a banderillear al toro. En el primer par sólo se pudo clavar un rehilete, el otro cayó en la arena. Se siguió el trámite y quedó prendido el par completo, pero uno de los garapullos se desprendió segundos más tarde, algo que ocurre con frecuencia en todas las corridas de toros. En el siguiente par, también se clavó una sola banderilla, Estaba claro que el toro sólo llevaba tres banderillas, pero si uno de los palos no se hubiera caído el número de cuatro banderillas que establece el actual reglamento taurino hubiera sido el correcto.

Román como jefe de cuadrilla, solicitaba del presidente el cambio de tercio, pero el presidente con visibles signos señalaba con los dedos, que había sólo tres banderillas, negándose a cambiar el tercio. Román con los dedos señalaba que cuatro, pero el titular del palco se mantuvo en sus trece.

Esta vez el banderillero de Román,  Hamed Razdid, apodado “El Sirio”, se dispuso a colocar un nuevo par, perdió pie,  se fue al suelo y el peligroso toro se fue hacia la presa. Afortunadamente el toro no logró su propósito y El Sirio salió indemne. Lo que no pudo evitar Hamed fue dirigir una tremenda mirada al palco presidencial.

La discusión en los tendidos estaba servida. Y fuera de los mismos también.

El empeño del señor Villa en que fueran cuatro los palos, no tenía sentido, teniendo en cuenta que si una de las banderillas no se hubiera desprendido después de clavada, si que hubieran sido cuatro.

Y hablando de reglamentos. ¿Qué mas daba tres o cuatro banderillas en los lomos del animal?

Donde estaba la sensibilidad del presidente, obligando a un nuevo, par ante un toro que sembraba peligro y dificultades.

¿Qué hubiera podido pasar si el toro hace presa con El Sirio en el suelo?

¿Qué cargo de conciencia le hubiera quedado al señor Villa, por su tozudez?

Le digo a usted señor guardia…

 

Francisco  Picó.

 

Nació en Callosa de Ensarriá (Alicante) el 22 de mayo de 1932.
En 1975 se hizo cargo de la sección de toros de la Delegación en Valencia de la Agencia Efe, que simultaneó con la corresponsalía de ABC. En aquella época la delegación de Efe en Valencia, cubría además Alicante, Murcia y Albacete.

En 1990, al crearse en Valencia la Delegación de ABC en la Comunidad Valenciana, se hizo cargo de la sección de toros, además de otras secciones como Defensa, Cultura, Economía, Agenda Local, Tribunales, Sucesos, etc,

Colabora con Avance taurino desde su fundación en 1993.

Ha escrito los libros «Tirando de pico», «Las cien mejores anécdotas del mundo de los toros», «Sesenta años y pico y familia».