El pasado ocho de abril se cumplió un nuevo aniversario de la muerte de Juan Belmonte, uno de los toreros más importantes que ha dado la historia de la tauromaquia. Y es un momento oportuno para leer, o releer su biografía.

Enrique Amat
Juan Belmonte, matador de toros, su vida y sus hazañas, que vio la luz en 1935, es uno de los mejores libros taurinos que se han publicado. Vio la luz en veinticinco entregas, entre los meses de junio y diciembre de 1935 en la revista Estampa, y más tarde fue ya editado como libro. En él, Belmonte narra en primera persona su vida de forma novelada. Toda su trayectoria, taurina y humana, está reflejada en estas páginas. Comenzando por su infancia en los barrios sevillanos de la Macarena y Triana, sus sueños adolescentes, sus triunfos y sus fracasos, la tristeza y la miseria de las capeas en los pueblos de Andalucía y Castilla. Sus primeros fracasos en Sevilla y su descubrimiento por la afición valenciana, todavía como novillero sin picadores.Su carrera en los ruedos, su competencia y amistad con Joselito, sus viajes a América. Tampoco falta el retrato del pintoresquismo de los ambientes taurinos y literarios de Madrid, que tanto prodigó, con amistades con personalidades como Sebastián Miranda, Julio Camba, José María de Cossío, Ramón del Valle Inclán e Ignacio Zuloaga entre otros. Se trata de un testimonio fiel de una época, fruto del encuentro entre Belmonte y uno de los mejores periodistas españoles de aquel tiempo.
Su autor fue Manuel Chaves Nogales. Nacido en Sevilla en 1897 e hijo del también periodista Manuel Chaves Rey, consagró, toda su vida al periodismo, campo en el que escribió reportajes, crónicas, columnas y entrevistas, que fueron publicados en diversos periódicos españoles de la época.
En Madrid fue redactor del Heraldo de Madrid y Estampa, y más tarde dirigió Ahora, auspiciado por su amistad con Manuel Azaña. Durante la Segunda República fue un destacado cronista de los acontecimientos más significativos de ese periodo. Asimismo, conoció la realidad europea en sus viajes por distintos países, como Alemania, Italia, Francia y Rusia.
Durante la Guerra Civil Española se vio obligado a salir de España a causa de haber defendido abiertamente la República. Se exilió en Francia, donde conoció de cerca la vida política de aquel país. Y llegó a trabajar en el Ministerio del Interior francés. Allí colaboró en periódicos como L´Europe Nouvelle, Candide y France Soir. En 1927, Chaves ganó el premio Mariano de Cavia por un reportaje sobre la aviadora Ruth Elder, que fue la primera mujer en cruzar el Atlántico en un vuelo en solitario. Tras su viaje a la Unión Soviética, escribió obras como La vuelta al mundo en avión, Un pequeño burgués en la Rusia roja y La bolchevique enamorada. Fruto de sus viajes por Europa son libros como Lo que ha quedado del imperio de los zares y la novela El maestro Juan Martínez, que estaba allí. Murió en Londres en 1944 a consecuencia de una peritonitis.