Otro de los libros de ambiente taurino que no se debe dejar en el olvido es la novela titulada Hincaíto: Historia de un chico que el idioma sueños, obra de Juan Luis Cano.

Enrique Amat
Editada por Temas de hoy, en ella se retrata la trayectoria vital y taurina de Hincaíto. Un muchacho nacido el 30 de diciembre de 1900, a la misma hora en la que Don Tancredo se presentaba en la plaza de Madrid.
Criado en una corrala de vecinos del centro de Madrid, y con una pierna más corta y más delgada que la otra, a pesar de esta minusvalía decide intentar la aventura de ser torero. Un ganadero de Colmenar Viejo, que le pone el apodo que da titulo a la novela, acaba por llevárselo a trabajar a su finca.
Allí, tiene la oportunidad de dar unos pases delante de Vicente Pastor. Luego, acaba toreando por las plazas de España, en el espectáculo “El Niño del Tranvía: torero cómico y de mojiganga”, una cuadrilla de enanos y un mono vestido de luces. Luciendo un terno verde oliva y plata, comienza su carrera en el pueblo segoviano de Villacastín.
Durante su periplo por los ruedos, torea con frecuencia por todas las plazas de España y gana un buen dinero. Inventa el llamado Pase incierto y también el de La Ofensa, al margen de interpretar la suerte de quedarse hincado en la arena, haciendo honor a su sobrenombre.
Acaba su carrera actuando en la cuadrilla de los niños colmenareños, con Dioniso Serrano Carita y Ángel Torres Menudo.
Este recorrido vital, ilusionado aunque no exento de tristeza y siempre valorando el afán de superación, retrata asimismo los primeros años del siglo XX, y el ambiente que se vivía en las clases bajas madrileños. Un ambiente castizo, narrado con una aguda descripción y semblanzas de personajes y aventuras con sabor a picaresca.
Al final, la conclusión de la novela se refleja en una frase pronunciada por el propio protagonista: “Yo no podía ser más de lo que era: un aspirante a nada con mucho valor”.
Juan Luis Cano es un escritor madrileño nacido en Carabanchel. Gran aficionado a los toros, ha trabajado como periodista en diversos medios de prensa radio y televisión, destacando su condición de director del célebre programa Gomaespuma junto a Guillermo Fesser,
Fue autor asimismo de una biografía novelada de Curro Vázquez titulada Pasa un torero.