El pasado lunes, 3 de diciembre, tuvo lugar en la capital de Ecuador la “Marcha por el Trabajo y la Libertad”. Comenzó en el parque de El Arbolito y se dirigió hacia el Palacio de Carondelet en el Centro Histórico.
Unos 6.000 manifestantes presentaron una petición para que se restablezca la fiesta taurina y favorecer al menos a 60.000 familias que han perdido sus trabajos relacionados con esa actividad.
La marcha fue organizada por la Unión Nacional de Espectáculos Tradicionales del Ecuador (Únete), la cual reúne a 120 organizaciones sociales del país. Los manifestantes pidieron durante la caminata que se retomen las actividades taurinas en la capital como parte del derecho al trabajo.
En esta participaron trabajadores, pequeños y medianos empresarios, toreros, ganaderos, agricultores, artesanos, comerciantes, transportistas, hoteleros, chagras, galleros y propietarios de restaurantes.
Según los organizadores, en la actualidad suman más de 80 sectores de la economía nacional vinculados a los espectáculos tradicionales y al turismo, quienes “exponen sus argumentos legales, sociales y económicos para lograr la reconstitución de estas importantes actividades laborales”.
En la manifestación participó Diego Vivero, presidente de la Cámara de Turismo de Pichincha. Dijo que los comercios se han afectado por la falta de las fiestas taurinas.
Además, se refirió a los grupos antitaurinos que están en su derecho de manifestarse en contra de esa actividad. “Es una minoría con los derechos que nosotros también tenemos y también obligaciones que no las han asumido”.









