PALMAS
Al buen ambiente que se vivió en la plaza de toros de Valencia. A pesar de que no se llenaron los tendidos, fue de fiesta grande y de feria de postín. Al menos por un día.
PALMAS
A Roca Rey, quien fue capaz de levantar una tarde que se presumía iba a ser triunfal y que estaba a punto de acabar en un fiasco monumental.
PALMAS
Al brindis que le hizo José María Manzanares a su subalterno Luis Blázquez, con motivo de los primeros 25 años como banderillero de este excelente profesional valenciano.
PALMAS
Al más que oportuno quite de Sebastián Castella a Luis Blázquez, cuando éste salió apurado tras colocar un par al segundo.
PALMAS
A la sabia y templada lidia de José Borrero al primero, y a su compañero José Doblado, quien midió a la perfección el castigo en varas a este mismo toro.
PITOS
A la vuelta al ruedo con la que se premió al sexto toro. Un ejemplar que perdió las manos de salida, al que apenas se le vio en el caballo, esperó en banderillas y tendió a mansear, queriendo irse varias veces y saliendo distraído de los embroques. Fue y vino noble y bondadoso, pero siempre muy ayudado por su matador. No procedía el pañuelo azul.
PITOS
A pesar de su triunfal epílogo, se cumplió el adagio: “Corrida de expectación, corrida de decepción.”
PITOS
A overbooking que hubo en el callejón. Qué aluvión de gente/genta, tratando de figurar y dejarse ver. Ellos y ellas. Figurantes y figurantas. Roneantes y roneantas.









