Chiclana homenajea al torero chiclanero Adolfo Ávila ‘El Paquiro’
Con motivo de los actos en conmemoración del Bicentenario de José Redondo ‘El Chiclanero’, el alcalde de Chiclana, José María Román, ha presidido el acto de descubrimiento de un mosaico dedicado al torero chiclanero Adolfo Ávila ‘El Paquiro’, que desde hoy se ubica en la calle Gravina. Un acto, en el que también ha estado el propio Adolfo Ávila, amigos y familiares del matador chiclanero, miembros de la Corporación Municipal, así como representantes de la comisión del Bicentenario de José Redondo.
Nacido en Chiclana el 30 de abril de 1937, Adolfo Ávila Ramírez se encontró desde pequeño a la fuerte oposición familiar para dedicarse a la profesión torera de tanta tradición en su ciudad natal. Aún así, logró vencer esta oposición y viste su primer traje el 7 de agosto de 1961 en San Fernando, tras haberse probado en una becerrada celebrada en el mismo coso.
Toreó su primera novillada con caballos el 20 de mayo de 1962 en Cádiz, toros de Manuel Ucha Vázquez en unión de Villaplana y Jerezano.
Su presentación en la plaza de Las Ventas de Madrid se lleva a cabo el 4 de abril de la siguiente temporada, en la que actúo 16 tardes, para alternar con Santiago García y Paco Puerta en la lidia de cinco astados de José Rufino Moreno Santa María y uno de Jaral de la Mira. Tras tomar parte en cinco novilladas, accede a la alternativa el 11 de septiembre en Calatayud (Zaragoza) de manos de Joaquín Bernardo en presencia de Efraín Girón, quien le cede la muerte del toro Piquitos, negro bragado número 104, de la vacada de Eugenio Marín Marcos, al que le cortó dos orejas. Y al siguiente año toma parte en diez festejos, incluido el de la confirmación de alternativa en Madrid, el 17 de septiembre, apadrinado por Antonio Sánchez Fuentes y Gregorio Tebar El Inclusero. Allí, ‘el Paquiro’ cortó una oreja a su primer oponente.
Llevaba toreadas 12 funciones en 1971 cuando el 1 de agosto, en Inca (Baleares), al revolearle un toro de José Luis Vázquez le produce fracturas de las vertebras cervicales cuarta y quinta. Su larga comparecencia y recuperación le cortó la temporada, actúando en14 corridas en 1972, ocho en 1973 y cuatro en 1974, la última en la que se viste de luces.









