Lluvia va!!! parecieron decir desde las alturas. Y agua fue. “Es xopa fins la Moma”, como reza una de las frases más clásicas de nuestra festividad del Corpus valenciano, la Festa Grossa la llaman, porque en su momento fue la más famosa e importante de la ciudad. Se remonta a varios siglos. Y los que vengan. Decíamos que agua, la que nos cayó antes y durante la corrida de ayer en Castellón. Ya en el tren, ayer viajé con la Renfe de Cercanías, observé que el cielo poco a poco se volvía cárdeno oscuro. Amenazante. las previsiones no fallaron, ni tampoco mi espalda. De unos días el dolor de espalda me sacudía y cuando esto sucede…agua va! No falla. Mi contractura en la espalda es la mejor predicción meteorológica. Me duele, pues lluvia. Y llevaba un par de días avisando que esto iba a pasar. Pues bien, la llegada a Castellón presagiaba tarde de chubasqueros, paraguas y parapetos contra el líquido elemento. Al llegar a la plaza, los pasillos internos abarrotados. La gente esperaba que el agua mitigara, pero ni hablar. Lluvia y más lluvia. La lidia de los tres primeros toros, sobre todo, fue un suplicio. Papeles mojados, los mendas absolutamente chopados. Ni el chubasquero me protegió lo suficiente. Un desastre, digo. Luego la cosa se calmó. Incluso algún rayito de sol se asomó en la lontananza, pero ya era demasiado tarde. Las crónicas se escribieron en papel mojado, y no es una metáfora. Para remate, en lo taurino la tarde aportó muy poco. Casi nada. Desde el fiasco de la corrida de Victorino, hasta un Fandi y un Castella tristes e impotentes. Solo Varea, con su toreo natural al tercero, nos hizo olvidar la tardecita de marras.
A lo que no hay derecho tampoco es a ese ir y venir de la gente por el tendido, esté el toro en el ruedo o no. Venga subir cubatas; venga bajar a por cubatas. Ayer había un grupito de personas, todas ellas de sexo masculino, al menos en apariencia, que se pasaron la tarde cubata tras cubata, sin importales la molestia a los vecinos de localidad con sus subidas y bajadas al bar. Según pude escuchar, venían de la catalana Cardona, pues explicaron a otro vecino todos los pormenores del “toro de Cardona”, fiesta tradicional que el Govern no ha sido capaz de abolir…ni siquiera de atreverse. Pero pesados se pusieron un poco. Y otros de aquí…y otros de allá. Falta de respeto. Y de educación o cultura taurina. Les importaba poco o nada lo que pasaba en el ruedo, aunque pasara poco. Pero había un toro y un torero…¡respeto!
Pues bien. Ayer me despedí hasta el año que viene -Djos mediante- de la Magdalena`18. Fue mi particular “Magdalena Vitol”. Hoy ya toca Valencia, con la primera corrida fallera. Vamos a esperar que el tiempo nos acompañe. Y que luzca el sol. Y que luzca todo, aunque sea a costa de sufrir las consecuencias los que estos días nos dedicamos al trabajo informativo. Felices Fallas!!









