“Actuación inaudita, a cargo de Ana Rita”
Fue sin duda lo más destacado de este octavo festejo de la feria de novilladas de Algemesí.
Su actuación fue un clamor de principio a fin. Las ovaciones se sucedían continuamente, Pero no solamente por lo acertada que estuvo la rejoneadora portuguesa, Ana Rita, clavando rejones de castigo, banderillas, cortas y demás adornos, sino por la excelente cuadra que sacó. Y sobre todo, por como supo medir las distancias, como supo encelar al feísimo pero repetidor astado, que no se cansó de embestir. Como salía de las suertes con los caballos que parecían pegasos como alados.
Se pidió la primera oreja. Se concedió. Se solicitó la segunda, Emili Gregori, el presidente, no lo dudó. Otro pañuelo blanco. El público reclamó para la rejoneadora lusa el rabo. Emili se lo pensó, pero al final le pudo su buena afición y reclamó otro pañuelo. Dos orejas y rabo, premio que hacía mucho tiempo no se concedía en Algemesí. Pero ayer si.
Ayer eso fue lo más relevante, Lo fue igualmente el suceso, en el segundo novillo, con un pésima falta de pericia para levantar un caballo que finalmente, sin jinete, fue arrollado por el fuerte novillo. Fue un milagro que el pundonoroso y valiente mozo, no tan mozo, se atreviera a coger las bridas del equino y la cosa no pasara a mayores.
Bonito detalle el de Ana Rita, al brindarle la muerte del novillo.
Ayer se repitió el número de las faenas largas, no largas, larguísimas,inacabables. Como serían que el público se puso a pitar y a pedir que concluyesen con evidentes muestras enfado. No puede ser que un festejo de cinco novillos dure casi tres horas. Eso no hay quien lo aguante.
Recuerden: lo bueno si breve, dos veces bueno.
Pues eso.
Y vamos con la banda de música. Interpretó:
Pan y toros
Tercio de Quites (como me acuerdo siempre de ti, Paco Ibañez Piris)
M. Benítez
Pérez Barceló
Morenito de Valencia
y Manolete.









