Con la tradicional desencajonada, anoche arrancó la feria de julio de Valencia, un serial que llegará hasta el próximo domingo día 23.
Con retraso, debido a los imponderables e imprevistos, y tras un acto reivindicativo de los festejos populares, en el que Luis Francisco Esplá pronunció unas palabras recordando que la cultura -y los festejos taurinos lo son- es algo de todos y que no puede ser ninguneado por conveniencias políticas, anoche se celebró en Valencia la desencajonada de los toros a lidiar en la feria de julio, serial que desde esta tatde al domingo 23 tendrá una novillada picada y tres corridas de toros, las ayer desenjauladas. Aunque en realidad sólo se desencajonaron dos, la de Núñez del Cuvillo, hermosa, pareja y seria, y la de Luis Algarra, más desigual, bien armada y con un toro que dio problemas para ir a los corrales. La de Cuadri, debido también a problemas de transporte, salió desde toriles, dejando ver un encierro dispar, con tres astados de gran volumen y otros tres más chicos.
Tras la exhibición del ganado, hubo recortadores, actuó una cuadrilla de roscaderos, jinetes franceses y grupo de forcados.









