Sábado, 29 de agosto de 2026. Plaza de toros de Requena. Media entrada en tarde soleada. Toros y novillos de El Parralejo con cuajo suficiente y muy manejables. Jesús Duque (nazareno y azabache), dos orejas tras aviso y vuelta. Nek Romero (verde botella y oro), oreja tras aviso y oreja. Bruno Gimeno (rosa y oro), dos orejas y vuelta tras petición y aviso. Sobresalientes: Javier Antón ( blanco plata y Adrián Centenera ( azul noche y oro) . Entre las cuadrillas se lucieron David Esteve y Sergio Perez. Presidió José Luis Mora. Nek Romero fue atendido la enfermería de una contusión en la mano derecha. Jesús Duque se cortó la coleta al finalizar el festejo. Los tres actuantes salieron hombros.
Enrique Amat, Requena
El torero de Requena Jesus Duque, quien en este festejo se despedía de los ruedos, el espada de Algemesí Nek Romero y el novillero Bruno Gimeno componían el cartel de la corrida mixta que se celebró en Requena con motivo de su feria y fiestas de la Vendimia. El festejo estuvo organizado por la empresa de los hermanos Martí de Bocairent. Amenizó el espectáculo la Unión Musical Sot de Chera. Como sobresaliente de matador de toros actuó Javier Antón y de sobresaliente de novillero lo hizo Adrián Centenera, el torero de Arganda, quien la semana que viene hará su presentación en la plaza de toros de Las Ventas. Ninguno de ellos tuvo la ocasión de intervenir.
De nuevo, fue un privilegio poder visitar Requena, compartir mesa y mantel con extraordinarios aficionados de la localidad u después acudir los toros a esta centenaria plaza.
Se lidiaron toros y novillos de El Parralejo. Bien presentado el primero, noble y colaborador, aunque escaso de celo. Con todo, excelente fue para su matador. También fue y vino el segundo, manejable y obediente, aunque algo apagado y falto de poder. El tercero, a pesar de estar anunciado como novillo, tenía cuajo de toro y asimismo resultó manejable, obediente y sirvió para su matador. El cuarto, terciado y escaso poder, fue bien sangrado por el Puchano. Luego llegó al tercio final claudicante y justísimo de poder, y se dejó. El castaño y lombardo quinto se dejó pegar en el caballo y luego repitió las embestidas, aunque sin acabar de emplearse. Y el novillo sexto, más vareado, se movió.
Jesús Duque muleteó con oficio y bien corte a su primero, en una labor de excelente concepto en la que midió los tiempos y los espacios. Mató de media estocada que sirvió. Y brindó la muerte del cuarto, con el que se despedía de los ruedos, a su progenitor. Firmó una faena compuesta y de buen aire ante un toro que no tenía excesivo relieve. Con todo, cumplió por su disposición y apostura, poniendo fin con lucidez a su carrera en los ruedos.
Nek Romero hizo una muy torera y emotiva apertura genuflexa a su primero, frente al que firmó una faena sobrada y suficiente. Y de nuevo muleteó con convencimiento, entrega y suficiencia al quinto en un trabajo de altos vuelos, que puso de manifiesto que es un torero que merece más crédito.
Bruno Gimeno interpretó un buen tercio de banderillas al tercero, en el que clavó reunido y arriba. Luego muleteó con paciencia y suficiencia y buen son. Su labor, más que bien concebida y ejecutada, mostró las aptitudes de un torero a tener en cuenta. Mató Que pasa Plana?de una estocada baja.
Y pareó con espectacularidad al sexto, un ejemplar más terciado, ante el que estuvo entregado, centrado y siempre con plausible actitud. Se pegó un arrimón de órdago a la grande en el epílogo del trasteo y se abrió un crédito de futuro.