Christian Parejo cortó la única oreja en la última función de agosto en la Monumental madrileña.
Madrid, 27 de agosto.
Las Ventas.
Un tercio de entrada.
Toros de Pedraza de Yeltes.
Francisco José Espada, silencio tras aviso y silencio.
Joaquín Galdós, ovación tras aviso y silencio.
Christian Parejo, ovación tras aviso y oreja.
Miguel Ángel Herráiz
Foto: Plaza 1
Festejo con toros de Pedraza de Yeltes, serios, con presencia, nobles, e interesantes, en general. El mejor fue el sexto con clase y bravura que permitió a Christian Parejo cortar una valiosa oreja, realizando un toreo con entrega y pureza, cuajando enjundiosos naturales; en su primero no escatimó variedad muletera, arrojo y honestidad conectando fuertemente con el público, pero sin manejar con fortuna el verduguillo. Francisco José Espada mostró disposición frente a un primer astado que quiso más que pudo, su segundo no fue devuelto aunque el respetable solicitó airadamente que volviera a corrales. Joaquín Galdós lo intentó con firmeza frente a uno que midió sacándole mandones muletazos por el derecho, el otro con 720 kilogramos tuvo escasa movilidad y no dio suficiente juego para remontar faena.
Francisco José Espada tuvo un primero de fuerza medida que blandeó de salida. En varas cumplió en la primera, la segunda fue mero señalamiento. Destacó en banderillas Iván García. Afligido llegó a la muleta el toro aún así por el derecho Francisco José se puso a la distancia adecuada, templó, tiró con suavidad a media altura y los sacó pulcros. Por el izquierdo tuvo menor desplazamiento, se quedó corto, y a punto estuvo de arrollar. Las cuatro ceñidas manoletinas finales gustaron al respetable. Su segundo abanto de salida no dio opción con el capote. En varas cumplió. En banderillas blandeó ostensiblemente a la salida del segundo y tercer par, pidiendo el público su devolución. Al inicio de la faena de muleta cayó a plomo sobre el albero. La feble condición y el enfado al mantenerlo sobre el ruedo diluyeron los templados muletazos, a media altura, durante el último tercio.
Abanto de salida fue el primero de Joaquín Galdós quien lo llevó bregando con poderío hasta los medios. En varas empujó en la primera y cumplió en la otra. En la muleta tuvo movilidad, metió bien la cara y dejándosela puesta al final de cada pase sacó un par de meritorias tandas, mandando por el derecho a media altura. Por el izquierdo el toro fue a menos, menguó desplazamiento y empezó a defenderse. Lo volvió a intentar por el derecho pero ya había cambiado a peor el comportamiento del astado. En su segundo hizo el esfuerzo con el capote, embistió con las manos por delante y no dio opción a estirarse. En varas empujó en ambas. En banderillas esperó y cortó. Brindó al público. Por el derecho al segundo muletazo se coló. Los siguientes fueron de a uno, soltando la cara y con escaso desplazamiento. El astado no terminó de ayudar.
Christian Parejo recibió por delantales a su primero. En varas apretó en la primera y cumplió en la otra. En la muleta fue colaborador. Entregado y con claridad de ideas lo mostró ligando por el derecho. Por el izquierdo citó con pureza, ligó cuatro naturales adelantando la pierna de salida, abrochando con excelente pase de pecho, dándolo todo. Las siguientes fueron por el mismo pitón, de a uno y vaciándose. El uso del verduguillo jugó una mala pasada. Su segundo, cinqueño, empujó en varas. Brindó al público. Colaborador y con desplazamiento fue en la muleta, pasándolo Christian asentando los pies sobre el albero, mostrándolo por el derecho con transmisión, tragando y emocionando al respetable. Por el izquierdo las series fueron más cortas, citando de frente, pecho erguido, derroche de valor y plena comunión con el público.





