Nadie se pudo cenar Las Ventas

El poco jugo del ganado hizo inútil el esfuerzo de los novilleros, quedando desierto el premio del certamen “Cénate Las Ventas”.

 

Madrid, 23 de julio.

Plaza de Las Ventas.

Final de Cénate Las Ventas.

Novillos de Guadaira.

El Mene, silencio y silencio.

Nacho Torrejón, silencio y pitos.

Mario Vilau, silencio y ovación.

 

 

 


Miguel Ángel Herráiz

Foto: Plaza 1

 

 

Final del certamen Cénate Las Ventas con utreros de Guadaira, serios, justos de fuerza y con escaso juego, suplido con la incondicional entrega de la terna de novilleros, quienes demostraron conocimiento, valor y asentamiento, aprovechando las escasa opciones que tuvieron. El certamen quedó sin triunfador por decisión del jurado, teniendo en cuenta el mínimo juego del ganado; aun así El Mene pasó con pulcritud a uno de medido recorrido, con el otro no hubo forma. Nacho Torrejón templó con uno de feble condición, cuajando importantes muletazos al otro que le correspondió. Mario Vilau fijó los pies frente a uno de escaso desplazamiento e inició rodillas en tierra la faena de muleta, con el que cerró plaza.

El primero de El Mene metió bien la cara en el capote saliendo suelto en cada lance. En varas fue cuidado blandeando en ambas. También lo hizo en banderillas. Su escasa condición impidió que las series por el derecho remontaran. Por el izquierdo consiguió muletazos de a uno citando de frente, con un público enfadado por la endeblez del novillo, que además se echó a la arena durante la faena. Su segundo apenas pasó en el capote optando por bregar con eficacia hasta los medios. Cumplió en la primera vara, la otra fue mero señalamiento. Brindó a sus compañeros de terna. Inició con la muleta por arriba a dos manos. Por el derecho lo pasó en tandas con ritmo, acoplado y perdiéndole pasos para ligar, al quedarse corto. Por el izquierdo el novillo echó la cara arriba, midió y buscó tragando el torero con gallardía. Volvió al derecho cuajándolos de a uno, a pies juntos, sin ayuda y consintiendo mucho.

Nacho Torrejón tuvo un primero que embistió sin entregarse en el capote. En varas midieron el castigo. Metió la cara abajo y dio una voltereta cayendo a plomo sobre el albero, quedando todas las banderillas en la arena. Su escasa fuerza fue a menos después del trance, enfadándose el público al observar como el Presidente no ordenó devolver el novillo. Blandeó otra vez al inicio de muleta. Por el derecho le cuidó para que durara. Por el izquierdo corrió bien la mano saliendo con pulcritud, buena compostura, de a uno y de a dos. Recibió a su segundo con ritmo, templando por verónicas, rematando con una importante media. En varas fue cuidado. Brindó al público. Por el derecho se estiró pasando con brío medido. En la siguiente por el izquierdo ligó y tragó, abrochando con excelente pase de pecho. Mermaron las fuerzas del utrero, pasándolo enhiesto en la corta distancia por ambos pitones, tirando y dando profundidad a los muletazos.

Mario Vilau recibió a portagayola a su primero que embistió con muchos pies y a punto estuvo de darle un disgusto. En varas manseó y blandeó. En banderillas cortó con peligro. Con la muleta inició a media altura asentado y mandando. Por el izquierdo intentó ligar, tardeando y desplazándose escasamente el novillo. Por el derecho fue a menos acobardándose, yéndose a tablas y echándose. Su segundo mostró escaso brío de salida permitiendo solo brega. Cumplió en la primera vara, dejándose en la segunda. Arrodillado en los medios inició con la muleta pasándolo por la espalda y tragando. Con asentamiento lo mostró valerosamente por el derecho, llevándolo con lentitud, pero el escaso brío y fuerza medida impidió conectar, con la transmisión necesaria, para conseguir trofeo.

Síganos también en:

COLOCA AQUÍ TU PUBLICIDAD

PÍDENOS PRESUPUESTO

Para leer a continuación...

Alejandro González y Álvaro Castillo abren la puerta grande al aprovechar una buena novillada de Murteira Grave.

Cehegín (Murcia), 10 de septiembre. Corrida del 125 aniversario de la Plaza de Toros. Más de media entrada. Toros de Victorino Martín. El Cid, oreja y oreja. Manuel Escribano, silencio y dos orejas. Antonio Puerta, dos orejas y oreja.

Villaseca de la Sagra (Toledo), 10 de septiembre. Última novillada de la XXVI edición del Alfarero de Oro. Dos tercios de entrada. Novillos de Hijos de Celestino Cuadri. João D’Alva, silencio y silencio tras aviso. Jesús de la Calzada, ovación y oreja. Antonio Aparicio, silencio y silencio.