Y ahora también

Rodri toreó tras ganar el mundial.

 

No podía ser de otra manera. No podía faltar la referencia taurina en las celebraciones del equipo español tras conquistar la copa del mundo de fútbol.

Tras esquivar, con arte, temple y mando, las furiosas embestidas de los argentinos, siempre tobilleros y yendo al bulto, sin nobleza ni bravura, la selección española de fútbol conquistó, por segunda vez en su historia, el campeonato mundial de la especialidad.

Una vez finalizado el partido, el capitán español, el madrileño Rodrigo Hernández “Rodri”, y siguiendo la tradición que un día cumplieron Juanito, Raúl, Sergio Ramos, Joaquín o Nacho, ejecutó unas verónicas a pies juntos armado de una bandera para recordar y dejar claro que, en España y para los españoles, los toros son algo muy serio.

Síganos también en:

COLOCA AQUÍ TU PUBLICIDAD

PÍDENOS PRESUPUESTO

Para leer a continuación...

La pasión y la emoción deben ser inexcusables en un festejo taurino, en cuya razón de ser está la lucha y el riesgo. Y aquellos dos factores provocan no sólo la asistencia a dichas funciones sino también la controversia y la división de opiniones, elementos así mismo imprescindibles para que haya interés en ellas.

Se les ve, se les ve. Y ahí están por amistad, por cortesía de la empresa, por buena relación taurina, por dependencia o por trabajar para esa empresa. El caso es que están y se les ve el plumero. Antes, en o después: siempre. El mejor caso podría ser el de la amistad pero precisamente …