Acaba de aparecer en las librerías el libro Morante punto y aparte, obra de Ruben Amón y editrado por Espasa Calpe.
Rubén Amón ha querido reflejar la personalidad de este inigualable espada que hizo un alto en su actividad el pasado día 12 de octubre en Madrid. Narrar lo que ha pasado sin que nadie haya sido capaz de explicarlo del todo. Porque el morantismo no es una moda: es un síntoma, un misterio, una forma de entender el arte, la identidad y la nostalgia. El resultado es este libro, una obra viva, literaria, crítica y apasionada, que no pretende domesticar a Morante, sino acompañar su enigma. Hay reflexión, pero también urgencia informativa. Morante, punto y aparte es una sugestiva y trepidante mezcla de crónica periodística y de ensayo concienzudo.
A lo largo de 280 páginas, Amón habla de las razones y sin razones por las que Morante se convirtió en fenómeno de masas, en ídolo contracultural y en representación artística extrema. Morante de la Puebla no es solo un torero. Es un acontecimiento. Una categoría. Una religión civil. Un artista que ha atravesado el tiempo y el toreo hasta convertirse en una figura social, política, estética y cultural de primer orden. La conversión de Morante de la Puebla en fenómeno de masas, en ídolo contracultural, en icono transversal ha coincidido con su temporada más arrebatadora, la de 2025.
El propio autor asegura: “Resulta muy jodido decirlo, pero habrá que decirlo. Habrá que decir que Morante custodia la memoria del toreo al precio de haber perdido la suya. Que su alma y sus muñecas alojan el patrimonio de la historia a cambio de sacrificar los recuerdos. Y que la amnesia es un castigo cruel que solo puede remediarse en el instante efímero de una plaza. Porque la memoria de lo que hace se borra cada vez que barre la arena.”







