En el toreo ya no hay pico

Durante bastante tiempo, y sobre todo en la plaza de toros de Madrid, se censuraba mucho a los toreros que metían el pico. Es decir, que no presentaban la muleta plana, sino oblicua y además citaban con el extremo de esa  muleta, con el pico, para echarse al toro para fuera y aminorar el riesgo y la verdad del toreo.

Lo que Dios quiera

Los resultados de la última jornada electoral, en su ámbito municipal, autonómico y europeo, han dejado sensaciones  contrapuestas para los aficionados, que no acaban de ver claro que nadie, pasado el turno de promesas y te quieros para siempre, se acuerde ya del espectáculo taurino.

Fulgor y auge del grito

Es, y desde hace unos años, moda -y ya costumbre, creo-, que la gente que acude a una plaza a presenciar un festejo taurino acomode a su gusto, y sobre todo a su comodidad, preceptos hasta ahora tenidos si no como sagrados e inamovibles sí como dogma y ley.