Enrique Ponce, de cara y de frente y José Tomás, de espaldas

Estamos en época del coronaví, estamos en la Guía de la Reconstrucción, en los muchos certámenes de Escuelas Taurinas y similares abriendo paso a los novilleros principiantes que tienen condiciones, en los esfuerzos de empresarios organizando espectáculos desde hace meses, preferentemente en plazas de 3ª y con casi todo en contra, para demostrar que el mundo del toro está vivo, con la impagable ayuda de las televisiones, especialmente Canal Sur, Movistar Toros y Castilla-La Mancha.

La Fundación toma las riendas. Artículo de Carlos Bueno

La Fundación Toro de Lidia ha tomado las riendas de un sector totalmente desestructurado que hacía oídos sordos a los datos que señalaban la caída en picado el número de corridas, novilladas, encastes, retransmisiones, espectadores… De momento nadie ha propuesto planes alternativos, así que toca dar un voto de confianza a las iniciativas de la Fundación y arrimar el hombro, sin dejar de exigir total transparencia.

Hablemos de renovación

Tras varios meses de trabajo y preparativos, por fin, el proyecto ideado por la Fundación del Toro de Lidia se hizo realidad, si bien con una denominación final que parece un tanto grandilocuente y que, pese a todo, no creo que sea fiel reflejo de la situación real.