San Isidro sigue yendo a los toros. Artículo de Ricardo Díaz-Manresa

San Isidro sigue yendo a los toros pero cuánto y cómo porque queda por aclarar  el número  de espectadores en este 2017. Taurodelta y el canal de pago lo intentaron pero ha sido Plaza 1  el que lo tomó en serio y dio todos los datos todos los días. Hemos pasado de hablar de un tercio, de un cuarto, de un quinto o de media entrada, tres cuartos, dos tercios etc al número exacto de espectadores cada tarde. ¿Exacto realmente?

El “enterao”. Artículo de Carlos Bueno

Debo tener cierta atracción sobre los “enteraos”, esos especímenes que pululan por las plazas de toros haciendo alarde de sapiencia taurómaca aunque, en realidad, apenas conocen que un toro tiene cuatro patas y dos cuernos. Ante su vociferante e incontrolable verbigracia nunca sé cómo actuar. ¿Es mejor permanecer callado y dejar que digan una tras otra todas sus barbaridades, o es preferible pedirles que se mantengan en silencio y que dejen al respetable ver el festejo en paz?

El toreo se hace más grande. Artículo de Paco Delgado

No hacía ni un año de la tragedia de Víctor Barrio cuando el toreo se  ha visto sacudido de nuevo por la desgracia. De golpe y porrazo nos  ha dicho adiós el infortunado Iván Fandiño, el más destacado de los  toreros vascos de los últimos tiempos y que el pasado sábado resultó  muerto en la plaza francesa de Air Sur L’Adour, al ser corneado por  un toro de Baltasar Ibán que le destrozó varios órganos vitales,  haciendo inútil la intervención de los facultativos que le  atendieron, primero en la enfermería de la propia plaza y,  posteriormente, en un hospital de la vecina ciudad de Mont de Marsan.

La verdadera magnitud de jugarse la vida. Artículo de Carlos Bueno

Ante la muerte de Iván Fandiño nada podrá consolar a su familia y amigos. ¿Por qué? No hay respuesta. Podía haber sido cualquiera y podrá seguir siendo cualquiera. Sólo cabe pensar que él, como aquellos que antes perecieron en las astas de un toro y aquellos que le sucedan, ha puesto en valor el toreo, magnificando el verdadero significado de jugarse la vida y demostrando que, en el toreo, la línea entre la vida y la muerte es tan fina que permanecer a este lado de ella parece cosa de milagro.

Las propinas de Dios

  “Vivimos de las propinas de Dios”. Esta es una de las múltiples sentencias que se le atribuyen a aquel coletudo de ensueño que debió ser Rafael el Gallo. Un ser de una personalidad fascinante y quien, al margen de sus brillantísimas desigualdades en la plaza, en la calle pródigo frases llenas de ingenio, sabiduría…