El encierro pormenorizado, ¿el toreo olvidado? Artículo de Carlos Bueno

El secreto del incuestionable tirón mediático de los encierros no hay que buscarlo sólo en ver correr a 3.000 personas delante de un grupo de astados, sino en lo bien que lo han hecho los diferentes medios de comunicación que a lo largo de los últimos años han programado encierros en sus parrillas. Pero quienes están retransmitiéndolos no deben olvidar que la razón de ser del toro, y por tanto de los encierros, estriba en su posterior lidia, y que la valentía de quienes huyen mientras sus piernas se lo permiten de la estampida de los astados es muy diferente a la de quienes después, en la plaza, se quedan quietos ante los mismos animales.