La vergüenza del callejón de Valencia. Artículo de Carlos Bueno

Entre profesionales que deben estar y chupópteros que nada pintan allí, el callejón de la plaza de toros de Valencia acoge cada festejo a 200 personas distribuidas en 34 burladeros. Paradójicamente sólo uno de ellos está ocupado por la Diputación, la propietaria del coso. Alguien tendrá que poner orden en el asunto, porque a este paso, entre periodistas, políticos que van a ser vistos y aduladores no van a caber los toreros. De momento ya se ha reducido el número de areneros y empleados de plaza, así caben más amiguetes. Un despropósito.

Ángel Teruel fue más. Artículo de Ricardo Díaz-Manresa

Fue más de lo que se ha dicho y escrito a sus 50 años de alternativa. Parece que le estoy viendo en Burgos, feria de San Pedro, todo de blanco y plata, como si fuera un ángel del toreo además de Ángel por nombre de pila. La 1, de TVE, televisó esa corrida porque entonces televisaba y no se conocían antitaurinos. Ni había tanto memo antitodo suelto utilizando “ la libertad de expresión”, la pseudolibertad,  falsa claro.