La FITA, una quimera perenne. Artículo de Carlos Bueno

A pesar de que la tauromaquia es una actividad extraordinariamente antigua, sorprende que a lo largo de todos sus siglos de existencia nadie del sector se haya preocupado por crear un organismo propio y desligado de los poderes políticos dedicado a legislarla de forma universal y definitiva con independencia del lugar donde se lleve a cabo y de quien gobierne en cada momento y lugar. Así, se producen situaciones como que dos Comunidades Autónomas españolas estén redactando sus propios Reglamentos Taurinos, o que algunas instituciones pretendan regular el toreo con la intención de acabar con él.

Del efecto Fofó al efecto Joubert, nueva opinión de Paco Delgado

Como todo se imita y todo se contagia, en un mundo tan atolondrado  como el que ahora vivimos -el ejemplo catalán, con la monumental  chifladura que lo impulsa y mantiene, no es lo más disparatado que  nos ha sido dado contemplar en vivo y en directo…-, no escapa al  dislate el mundo de la información. Y también la concerniente al  mundo taurino se ve afectada por la extravagancia y el desmadre.

La Diputación de Zaragoza “pasa”. Artículo de Carlos Bueno

Cuando en cualquier pliego de condiciones se antepone el apartado económico al cualitativo se corre el riesgo de fracasar. Ejemplos hay muchos y no convendría olvidarlos. El sector taurino es uno de los más perjudicados por este asunto, quizá porque hay demasiados políticos más preocupados por colgarse una medalla a costa de una suculenta recaudación por el alquiler de las plazas que de velar por las verdaderas inquietudes de los aficionados, ciudadanos que también votan. Lamentablemente Zaragoza parece que vuelve a convertirse en muestra de ello.