Una nueva lección de los franceses. Artículo de Carlos Bueno

De forma espontánea, pura y sincera, los espectadores que el sábado pasado colmaban la plaza de toros de Arles se pusieron a cantar al unísono La Marsellesa, el himno de Francia, después de que un cretino antitaurino se tirase al ruedo para intentar agredir a El Juli. Fue el mejor ejemplo de unión y de apoyo al respeto y a las libertades que se pueda imaginar. Fue el mejor ejemplo de que la tauromaquia no tiene tintes políticos y que pertenece al pueblo.

15 años ya sin el Bernabeu de los toros. Artículo de Ricardo Díaz-Manresa

Se fue Manolo Chopera hace 15 años de un 2 de agosto tras haber ganado la batalla de Illumbe y tenerlo todo muy encarrilado. Y haber sido una figura desde que empezó en esto. Aprendió rápidamente de su padre, Pablo Martínez Elizondo, que de contratista de caballos pasó a gran empresario, y de su tío Javier. Y comenzó entonces el reinado de Manuel Martínez Flamarique,  don Manuel, Manolo Chopera, según quien le hablara.

Se empieza a reconocer a Román. Artículo de Paco Delgado

Dentro de las singularidades de un negocio tan peculiar y atípico  como el de los toros -en el que no hay, salvo las honrosas  excepciones que confirman la regla, una estructura empresarial que lo  sustente, sin estudios de mercados, cuentas de resultados, marketing  ni herramienta alguna que pueda hacer pensar que se esté ante un  sistema mínimamente operativo y solvente y cuya mayor similitud con  empresas que sí lo son estriba en que se trata de una actividad que  se realiza para obtener un beneficio- no es la menor el que se tenga  en una no pequeña consideración a los protagonistas principales del  mismo: los toreros. Y aunque pueda sonar extraño -casos hay de sobra  para desmentirlo-, si se compara con otras actividades empresariales  no es tan difícil establecer una gran diferencia favorable al mundo  del toreo.

El agosto del ‘17. Nuevo artículo de Carlos Bueno

Por diferentes motivos, Ponce, Román, Morante, Manzanares, Dámaso González, Ferrera y Cayetano han sido algunos de los nombres propios del agosto que acaba de finalizar, sin olvidar el pertinaz acoso que algunos se empeñan en seguir afligiendo a la tauromaquia. Pero lo malo no es eso, sino el inmovilismo continuista que, también durante el mes más taurino del año, ha persistido en el sector.