Victorino, Perera y Las Ventas, lecciones de otoño. Artículo de Ricardo Díaz-Manresa

Los tres han dado y/o recibido lecciones. La primera, la valoración, tras su muerte, de la figura de Victorino Martín. La sociedad en general y la afición en particular participan de un sentimiento común: admiración por un gran triunfador que siempre defendió al toro en el que creía para que esto tuviera futuro. Emoción añadida sobre todo. Y ahí estuvo todo el pueblo en la calle, atestadas las calles, saturadas de emociones y cariño, como hace días en Albacete con Dámaso González, ejemplo de humanidad y de afición.

El efecto It no llega a los toros. Artículo de Paco Delgado

Parece que vuelve a estar de moda lo de los payasos siniestros y  malvados. De momento -y oremos para que así siga siendo- el  esperpento, la astracanada, el ridículo y la payasada -dramática y  esperemos que no acabe siendo trágica- de Cataluña no ha llegado al  mundo de los toros. El bochornoso espectáculo protagonizado en  Barcelona por ¿políticos? que más parecen aquellos Tres Chiflados – Moe, Larry y Curly- que durante medio siglo dieron forma a  disparatadas y crueles comedias, es ajeno a lo taurino. Que,  coincidiendo con el penoso dislate catalán, ha vivido momentos  esperanzadores. Al menos en Algemesí y su Feria de las Novilladas.