Otras vidas para la plaza. Nueva opinión de Paco Delgado

Ya se demostró el pasado año, con la instalación en el primer piso de  la exposición Los Toros son Cultura, otra sobre Manolete visto por Finezas, los carteles de Manolete o la que sobre el desafortunado y  recordado Manolo Montolíu se instaló en lo que fue tienda de la plaza  de toros de Valencia. El viejo coso que levantase Sebastián  Monleón,  del que este año se cumple medio siglo de su primera gran reforma -la  de 1968, la que la liberó de la verja que la cercaba y le dio mayor  aforo y su aspecto actual- tiene vida más allá del ruedo.

Torear con un secamanos

 

Las embestidas de muchos toros son tan pastueñas de salida que a la mayoría no haría falta picarlos, y posiblemente tampoco banderillearlos. A este paso para practicar la tauromaquia del futuro no harán falta subalternos. Un poco preocupante ¿no?

El reto soez de Gonzalo Caballero en presencia del rey Juan Carlos. Opinión de Juan Miguel Núñez

Vaya lío con Gonzalo Caballero en la presentación de la próxima Feria de San Isidro, en la gala que tuvo la semana pasada en el ruedo de Las Ventas –acondicionado para la ocasión con una gran y confortable carpa- con la presencia del mismísimo rey emérito don Juan Carlos y su hija la infanta Elena. Un enredo que no ha dejado a nadie indiferente.

Toreros pesados, muy pesados y pesadísimos. Artículo de Ricardo Díaz-Manresa

Toreros pesados, muy pesados o pesadísimos es la historia interminable de las corridas larguísimas, plúmbeas, con avisos siempre y series y series tan largas como aburridas y absurdas que no añaden nada como no sea la irritación del tendido que muchas veces grita para que acaben de una vez pero el torero quiere seguir, seguir y seguir. Y sigue. Dicen que los crueles tienen su público. Nunca los pesados. De los pelmazos huye todo el mundo.