Menos es menos, nunca más. Artículo de Carlos Bueno

Algunos empresarios han manifestado su deseo de reducir festejos a lo largo de la temporada esgrimiendo que así se conseguiría que las corridas ganaran en expectación y fuesen consideradas un gran acontecimiento. Sin embargo cada corrida es un acontecimiento en sí. Lo importante es que los toros sean bravos, los toreros se comprometan y los empresarios hagan carteles del interés de los aficionados. Es posible que restar festejos pueda beneficiar a algunos empresarios, pero no a la tauromaquia. ¿Alguien puede imaginarse a la FIFA impidiendo que el Madrid-Barça se celebre más de una vez al año para que el partido gane interés?