Cultura. Claro que sí

Comienza el año y quiero recordar un concepto que no por sabido no precise volver a insistir sobre el particular. Que la fiesta de los toros es algo arraigado de manera fortísima, y yo creo que sin que nadie pueda arrancar esta pasión, en nuestra sociedad -y mucho más en nuestro subconsciente colectivo, por mucho que las nuevas formas de entender lo que llaman política pretendan desesperada y vergonzosamente lo contrario- es algo palmario. Notorio. Obvio. Evidente e indiscutible. A pesar de lo que en contrario opinen las huestes de Podemos, Compromís y similares.

La tele pasa y los taurinos pasan. Artículo de Carlos Bueno

Los estatutos de RTVE recogen su obligación de emitir programas diversificados de todo tipo de géneros. Hace unos años el ente público se comprometió a retransmitir, al menos, dos corridas de toros por año, pero ni se ha cumplido la palabra ni nadie ha reclamado. Parece que con el mantenimiento semanal de Tendido Cero en la parrilla, la tele se justifica y el sector taurino se conforma.

Buenos deseos y peticiones

Son estos días de aparente tranquilidad, llenos de deseos de amistad y felicidad para todos, amigos, familiares, conocidos y hasta para el que pasa por allí. Es lo que tiene la Navidad. Aparte de la lotería, las innumerables cenas y comidas fuera de casa, la publicidad con elfos, renos, papás noeles y demás parafernalia que cada vez más nos alejan del verdadero espíritu de estas fiestas, se sea o no creyente…

Rematao, lo que se dice rematao… no parece

Un año más, los responsables de la plaza de toros de Sevilla, santo y seña de la tauromaquia, uno de los escenarios más emblemáticos para el mundo de los toros y referencia obligada para aficionados, curiosos y hasta legos en materia taurina, han sorprendido a propios y extraños con el cartel que anuncia y sirve de imagen a la temporada próxima en La Maestranza.