De triunfadores y mejores

Son estos días de final de año, con la actividad taurina centrada principalmente en plazas americanas y en los despachos, donde se urden alianzas y trazan planes a corto plazo, propicios para la concesión de premios y galardones a los destacados y triunfadores de la campaña que ha sido esta de 2018.

El paraíso perdido

Si Milton levantara la cabeza, se supone que con el cerebro recompuesto, intacto y en su mejor momento de entendimiento y razón, se llevaría un no pequeño chasco al comprobar, cuatro siglos después de que se publicase su más famosa y célebre obra, cómo entiende la gente, sobre todo en España y en el ala más radical de su población, su epopeya sobre el bien y el mal, haciendo especia hincapié en la cuestión de porqué Dios permite el sufrimiento si en su mano está muy fácil evitarlo.

El arte del valor, no del miedo. Artículo de Carlos Bueno

Aseguraba el ganadero Leopoldo de la Maza que “a los toros hay que ir a pasar miedo, y a través del miedo crear arte”. Pero el miedo provoca angustia y paraliza. Por eso soy partidario de que el arte fluya a partir del valor. Porque el valor activa y causa admiración. Para ello hace falta que confluyan toros bravos -que planteen problemas y al mismo tiempo den la posibilidad de solucionarlos de diferentes modos- y toreros con halo de héroes. Sin toros bravos, sin toreros héroes y con miedo “esto se va cayendo solo”, algo que también afirmó don Leopoldo.

Tanto tiempo perdido

Quince años, que se dice pronto, han pasado desde que se firmó en París la Convención para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial por parte de la UNESCO. Y fue la Asociación Internacional de Tauromaquia la primera en utilizar los mecanismos de protección que este tratado internacional había habilitado para perpetuar la Tauromaquia como legado cultural.