La calle, más allá del argumentario buenista barato. Artículo de Carlos Bueno

En la calle, como en las plazas, hay gente que exige al toro lo que puede y debe dar como tal, al caballo lo del caballo y al perro lo suyo, que al final es lo lógico. En la calle hay gente que daría su vida por el toro, a cambio de nada, sin dinero de por medio, aunque no parezca tener explicación. Y en la calle, como en las plazas, hay aficionados cuya actitud es todo un ejemplo.

Con independencia… de los colores. Artículo de Carlos Bueno

Desde siempre los aficionados a los toros han podido presumir de saber convivir en democracia. En época de convulsas manifestaciones independentistas y españolistas, cuando en la calle la falta de educación y tolerancia toca techos inauditos, la tauromaquia, que es del pueblo, vuelve a ser ejemplo de respeto a las libertades, y el pasado 9 de octubre el coso taurino de Valencia se convirtió en el máximo exponente de ello.