Un tipo legal

Dice El Cordobés, Manuel Díaz, que se va. La artrosis que sufre en sus caderas le está amargando desde hace tiempo y ya parece que no puede más. Este año tuvo que cortar la temporada en junio por ese problema y, ahora, anuncia que se va a volver a operar y según quede hará temporada de despedida o, como mínimo, actuará una última vez en público para que sus hijos le corten la coleta.

Las soluciones que Matilla destapó

Que los empresarios dejen de ser apoderados y defiendan los intereses de la afición, que el abanico de oportunidades se abra para nuevos emprendedores, que los políticos respeten los toros y los traten con la misma consideración que a otras actividades y que las novilladas no tributen como si de un espectáculo profesional se tratase, son parte de los problemas que padece el toreo y que no se arreglarán a corto plazo. Quizá se solucionen cuando alcancen la cima los actuales benjamines del toreo, conocedores de que estas contrariedades abocan la tauromaquia a un futuro negro. En sus manos estará votar a los representantes más respetuosos y exigir a sus apoderados dedicación exclusiva, un tópico que no por serlo deja de estar vigente.